
La Leyenda Negra, afirma que el Imperio Español fue atrasado culturalmente y que tan solo mantuvo el control de extensas áreas del planeta mediante el uso de la fuerza bruta. Parece extraño que en semejante contexto se publique un libro sobre el juego del ajedrez y que su autor fuera felicitado personalmente por el monarca reinante, Felipe II. Recordemos la historia.
El ajedrez es un juego de origen incierto. La India y China se disputan el honor de ser los inventores de juego pero la verdad es que la primera referencia escrita se encuentra en Persia en un poema de polémica fecha llamado Chatrang nâmag. Cuando se escribió, no se sabe con certeza pero los expertos estima que fue entre los siglos VII y IX. Lo que sí se conoce con precisión es que el juego fue asimilado por los musulmanes cuando conquistaron Persia y de ahí viajó por el norte de África introduciéndose en la Península Ibérica y de ahí hacia Europa, donde llegó a ser muy popular entre la nobleza y también entre los dedicados al entretenimiento de las clases altas.
Como todo juego, fue blanco de ataques y restricciones por parte de todas las principales religiones. Tanto musulmanes, como judíos o cristianos, establecieron estrictas reglas entre ellas la prohibición de apostar sumas de dinero.

El caso es que en el siglo XVI, el ajedrez ya no era un vulgar juego de entretenimiento, sino que había generado toda una bibliografía pero que estaba ligada a la religión, escribiéndose muchos sermones en los cuales se utilizaba el ajedrez como metáfora de ética y moral. Pero hubo que esperar a 1575 a que un español de Zafra escribiera un libro sobre el juego del ajedrez y las distintas estrategias a seguir. Este español era Ruy López de Segura y su obra se llamaba “El Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez”, editado e impreso en editado en Alcalá, en casa de Andrés de Angulo.

Su obra marcó un hito y fue ampliamente conocida en toda Europa. No era tan solo una descripción de un juego, sino que proponía toda una serie de estrategias para ganar. Lo curioso es que algunas de las estrategias no se versaban en el juego, si no que proponían actitudes físicas que estaban sacadas de la estrategia militar. Uno de los ejemplos es esta pequeña frase «Quando se porna a jugar si fuere de dia claro, y al sol, procure que el enemigo tenga el sol de cara, porque lo ciegue,…”. Tal parece como si el clérigo y párroco de Zafra (Badajoz), hubiese asistido a la guerra y conociera algunas de sus reglas básicas.
“El Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez de López” se divide en cuatro partes:
- Primera Parte. Donde describe las reglas del juego, piezas y tablero.
- Segunda Parte. Describe con precisión las aperturas mas tradicionales.
- Tercera Parte. Dedicado a aperturas menos habituales, Algunas de las cuales llevan todavía hoy su nombre.
- Cuarta parte. Es la sección dedicada a los jugadores agresivos, conocidas como “jugar dando ventaja”. Este tipo de aperturas, sacrificas piezas propias para obtener una ventaja posicional posterior.

Una parte de la modernidad del contenido del libro de Ruy López se basa en que a finales del siglo XV, se cambiaron las reglas de juego, consistiendo el cambio en agilizar los movimientos de la reina o dama y del alfil. Luis Ramírez de Lucena en 1497, escribió el “Repetición de amores y arte de ajedrez, con 150 juegos de partido”, una recopilación de jugadas con las nuevas reglas que tuvo mucho éxito. El portugués Pedro Damiano, en 1512, había escrito en español e italiano el libro “Questo libro e da impare giocare a scachi et die li partiti«, que describió el juego con las nuevas reglas. En su libro, Ruy López, criticó duramente algunas partes del libro de Damiano, que en su época era considerado como la referencia en Europa.

La obra de Ruy López, aprovecha la descripción del juego para insertar consejos generales sobre la vida e incluye numerosas referencias a Pitágoras, Platón, Aristóteles, Séneca, Virgilio, Quintiliano, Valerio Máximo, Cicerón, Xenofontes, San Lucas, San Juan, Horacio, Plinio, Virgilio, y no pocas veces también cita a autores de tratados sobre la guerra, como es el caso de la obra “De re militari”, manual de ciencia militar escrita en el siglo IV por Favius Vegetius Renatus y describía las tácticas de los ejércitos romanos y que es recordado actualmente por la famosa frase ”igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum” (así que quien desee la paz, que prepare la guerra), frase que ayudó a popularizar, el arma “Parabellum” que se podría traducir como “Preparate para la guerra”. En la Academia General Militar de Zaragoza, una placa en la entrada de la “Escalera del cañón” recuerda el lema.
Ruy Pérez, con su obra, sentó un antes y un después. Abrió las puertas al ajedrez moderno, tal como lo conocemos y que no evolucionó mas hasta la irrupción de las supercomputadoras. Su visión de analizar el juego en función del análisis de las aperturas se ha utilizado hasta la actualidad y se sigue utilizando. También sentó las bases para describir los movimientos, que hasta la fecha utilizaban párrafos enteros y él empezó a rumiar que la descripción a base de coordenadas facilitaba la tarea de escribir como se desarrollaba una partida.
Su libro tuvo un éxito enorme y se llegaron a utilizar copias manuscritas en Italia ya que no se quería esperar a las reimpresiones, habiéndose agotado los originales. Se tradujo e imprimió en italiano, alemán, francés, inglés, ruso y se realizaron reimpresiones hasta mediados del siglo XVIII.

El final de nuestro extremeño no fue tan afortunado como el de algunos de sus paisanos conquistadores. Si bien recibió favores por parte del rey Felipe II, decidió irse al Perú tras su hermano Alfonso que estaba haciendo fortuna allende los mares. Alfonso volvió a la Península hacia 1590 y falleció en Zafra. En su testamento no se menciona a su hermano Ruy, lo que deja entrever que éste murió en el Virreinato del Perú, aunque nada cierto se sabe.

Manuel de Francisco Fabre
https://www.ajedrezaranjuez.com/ruy-lopez.htm
https://dbe.rah.es/biografias/12319/ruy-lopez-de-segurahttps://valdejucar.webnode.es/interesante/
