
Ruy Díaz, llamado el Cid
Hay hombres que son más recordados que naciones enteras (Elisabeth Smart). Burgos, año del Señor 1081. Como cualquier día de invierno en Castilla, afuera el día es desapacible y el viento del norte arrecia con fuerza, resonando entre los recovecos de la alacena donde la niña lleva escondida un rato escuchando la discusión de sus padres. Llevan un buen rato hablando entre ellos, empleando palabras duras — rey, caballeros, destierro, castigo— que dan a entender la gravedad del asunto, tanto como para que hoy no la hayan dejado salir a apacentar el ganado y para que las puertas y ventanas
