
MANUEL LISA Y EL SALVAJE OESTE
Amanecer en el Misisipi, 1819. Cuando alguien le pregunta cómo es Louisiana, Manuel Lisa Rodríguez siempre responde lo mismo: american way of life, espíritu francés y corazón español. Una definición que también podría aplicarse él mismo: emprendedor como un norteamericano, refinado como un francés y apasionado como lo eran su padre Cristóbal, un murciano al que le debe su afición a los paparajotes, un postre que trajo de su tierra y que suele ofrecer a clientes y socios durante sus reuniones en la Manuel Lisa and Company, de la que es presidente. Son buenos tiempos para el comerciante. Tras
