
NÖRDLINGEN
Nunca nos habíamos enfrentado a un soldado de infantería como el español. No se derrumba, no desespera, es una roca y resiste pacientemente hasta que puede derrotarte 6 de septiembre del año 1634 Gerardo de Gambacorta se acomoda encima de su caballo y echa un vistazo a su alrededor. Aunque es de noche, la cima de la colina de Albuch le ofrece una magnífica vista tanto de la posición de tropas católicas como del enemigo: a un lado los regimientos de alemanes de Salm y Wurmser y el tercio napolitano de Gaspar de Toralto, además de la artillería de Gamassa,
