
FRANCISCO JAVIER DE URIARTE Y BORJA
Mayo de 1838 El Puerto de Santa María despierta con brumas salinas, en el que se recorta la silueta de Jorge Pérez Lasso de la Vega y Francisco Javier de Uriarte y de Borja caminando despacio por La Puntilla. El mar resuena y cada ola trae sensaciones a Uriarte: el fragor de los cañones, el crujido de las velas, los gritos de mando que aún resuenan en su memoria. Lasso insiste de nuevo a su amigo: escribe sobre lo que sucedió en Trafalgar, le dice, yo me encargaré de que lo publiquen el El Fanal. El viejo marino sigue dudando:

