
El beato mejicano Bartolomé Gutiérrez
Dentro de la pléyade de religiosos que regaron con su sangre la difusión de la fe en Cristo, en Japón, además de los que llegaron directamente desde la Península Ibérica, la España americana y, en particular, la Nueva España aportaron numerosos mártires. Es el caso del beato mejicano Bartolomé Gutiérrez, hoy en proceso de canonización, quien tras una larga y fructífera labor evangelizadora en el país nipón, terminó siendo ejecutado en Nagasaki, el 3 de septiembre de 1632. Bartolomé Gutiérrez nació en 1580, en Ciudad de México, hijo de Alfonso Gutiérrez y Ana Rodríguez. Fue bautizado el 4 de septiembre
