
La batalla de Teruel (y 3)
En vista del éxito relativo que habían obtenido en esta salida y viendo que pasaron desapercibidos, ordené otra inmediata, que dio como resultado dos mantas llenas de puros, cajetillas de todas clases, etc. que nos proporcionó una gran abundancia de tabaco bueno; había hasta cajas enteras de Bolívar, verdaderas vigas de tamaño descomunal. . La noche se presentaba aparentemente tranquila, únicamente con tiroteos a las ventanas que dan a la estación, en lo que hacían un verdadero alarde de sus armas automáticas que manejaban con pericia, marcando los tiempos de intento para que pareciera el canto de
