
HERNANDO DE ALARCÓN Y EL RIO COLORADO
Río de Nuestra Señora del Buen Guía, 26 de agosto de 1540 “El río es muy grande y corre con tanta fuerza que a veces parecía que nos quería volver atrás.” Hernando de Alarcón se adentra en la desembocadura del río que un día llamarán Colorado, en el extremo norte del Golfo de California. El mar ha quedado atrás y ahora todo es agua dulce y barro rojizo. Los botes avanzan despacio, golpeados por la corriente vibra, se retuerce, se arremolina como si defendiera su territorio. Alarcón observa el movimiento del agua, cuya superficie se quiebra en remolinos que hace









