
La Biblioteca Nacional se traslada al Paseo de Recoletos (16 de marzo de 1896)
(Del libro “Un día, una historia”, de Jaime Retena, promovido por la Fundación Villacisneros) En 1711, el rey Felipe V aprobó el plan que le presentan para crear una Real Biblioteca de acceso público. Sus fondos estaban compuestos de materiales provenientes de las colecciones privadas de los monarcas de España y de las bibliotecas de los nobles que habían emigrado. En 1716 Felipe V resolvió que se debía entregar una copia de «todas las impresiones nuevas que se hicieran» a la Real Biblioteca de Madrid. En 1836 la Biblioteca Real pasa a denominarse Biblioteca Nacional. Su rápido crecimiento y como sus necesidades sobrepasaban
