
Luis Suárez Fernández, in memoriam
Un siglo de vida es mucho y es poco. Todo depende de si esa trayectoria vital se observa desde un prisma biológico, histórico o espiritual. Para la biología, un centenario en la existencia de un hombre puede representar un hito; poca cosa si se compara con la inmensidad del tiempo que engulle la historia y lo sepulta en el olvido, a decir de la copla manriqueña. Es desde la cima del espíritu, que valora e impulsa la fecundidad del obrar humano, la que en última instancia nos ofrece la respuesta más precisa. Nadie podrá negar que el itinerario humano y




