
Leovigildo y Hermenegildo; padre e hijo enfentados a muerte
Leovigildo fue rey visigodo entre los años 571 y 586, podríamos considerarlo, junto a su hijo Recaredo, como “padre de la patria”. Su intento de unificación de Hispania en términos de territorio, religión y legislación, estuvieron a un nivel superior al de sus antecesores. Sometió al reino suevo de Gallaecia y dejó perfectamente delimitada la frontera con los bizantinos, que ocupaban una franja al sur de la Península. Todo esto le costó a Leovigildo ocho años de continuos enfrentamientos, por lo que acogió de muy buena gana una paz, que desgraciadamente no duró mucho, y que fue perturbada por su


