BARCOS PARA LA HISTORIA: CRUCERO CASTILLA

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Cavite, 1 de mayo de 1898

Aún no ha clareado el día y ya estamos todos en cubierta. El aire huele a humedad y a carbón, y la tensión se desborda por la cubierta del Castilla. Nadie lo dice, pero todos lo sabemos: hoy es el final.

Los americanos han entrado en la bahía durante la noche, y ahora avanzan hacia nosotros. El contralmirante Montojo pasa revista y todos, hasta yo, que  no soy más que un marinero de tercera, sentimos arder la sangre al verlo caminar entre nosotros.

De pronto, un resplandor en el horizonte. Luego otro. Y entonces, como un trueno que despierta al mundo, el primer cañonazo: el Olympia ha abierto fuego.

La cubierta tiembla bajo nuestros pies. Corremos a los puestos asignados y, entre vaharadas de humo, disparamos cuanto podemos, aunque sabemos que nuestros cañones no alcanzan tan lejos como los suyos. Aun así, nadie abandona su puesto. La patria, la bandera y el deber pesan sobre la vida, aunque el cielo se nos venga encima.

El Reina Cristina

Un proyectil enemigo cae cerca de la amura de babor. Se escuchan gritos, órdenes. A mi lado, el Reina Cristina empieza a arder, con las llamas subiendo suben por los obenques como si quisieran devorar el palo mayor.

Siguen arreciando cañonazos como si aquellos fuera el fin del mundo, cuando el Castilla comienza a arder pobre viejo, arde entero., mientras los americanos siguen acometiendo al resto: el Reina Cristina es un horno flotante, el Castilla parece un infierno y el Don Antonio de Ulloa se hunde con la bandera izada. Al mediodía, todo ha terminado: los barcos españoles son esqueletos humeantes y el enemigo, indemne, domina la bahía.

Yo continúo aquí, sentado en un tablón que flota entre restos de madera y humo. No sé qué será de Filipinas, ni de España, ni de nosotros, pero de lo que sí respondo es de haber cumplido con mi patria, aunque el mundo entero se empeñe en olvidarlo.

EL CRUCERO CASTILLA

Juan Bautista Antequera

Tras la revolución de La Gloriosa (1868), el gobierno provisional ordenó fabricar tres corbetas blindadas —Aragón, Castilla y Navarra— destinadas al Nuevo Mundo. Las obras se suspendieron en 1873, durante el mandato del ministro Juan Bautista Antequera, y más tarde se decidió convertirlas en cruceros desprotegidos, sustituyendo el blindaje por una máquina más potente capaz de alcanzar 15 nudos.

Perteneciente a la clase Aragón, el Castilla , crucero desprotegido con casco de madera, fue construido en el Arsenal de La Carraca (San Fernando, Cádiz), botado el 9 de septiembre de 1881 y entregado el 19 de septiembre de 1884. Nombrado en honor a Castilla, era el séptimo buque en llevar ese nombre desde 1716.

Francisco de Paula Pavía

En aquellos años reinaba cierta confusión en la clasificación naval española y los buques cambiaban de denominación entre fragatas-crucero, corbetas-crucero o cruceros de madera. Sería el ministro Francisco de Paula Pavía quien establecería la norma por la que los buques de más de 2500 toneladas serían cruceros de 1.ª clase, los de 1500 a 2500, de 2.ª clase, y los menores de 1500, de 3.ª clase; los más ligeros y veloces, de menos de 900 toneladas, serían avisos.

CARACTERÍSTICAS

<<Desplazaba 3.342 toneladas con una eslora de 72 metros por 13,4 metros de manga y 8,30 metros de calado. Su propulsión era mixta mediante su aparejo de bricbarca en tres mástiles y por una máquina a vapor de 1.100 CVN. alimentada por ocho calderas que consumían carbón. Su velocidad máxima era de 14,5 nudos y su autonomía de 3.192 millas náuticas. Dotación, 398 tripulantes.>> (Antoni Casinos Va)

En cuanto al blindaje, estaba limitado a los reductos de los cañones principales. Y con respecto al armamento, inicialmente debía montar 6 cañones de 160 mm, pero finalmente se equipó con 4 cañones Krupp de 150 mm, 2 cañones de 120 mm, piezas menores de tiro rápido, ametralladoras y dos tubos lanzatorpedos.

Crucero El Castilla, 1898

Después de una reforma, el armamento secundario quedó compuesto por 4 cañones Nordenfelt de 42 mm, 2 cañones rotativos Hotchkiss de 37 mm, conservando los dos tubos lanzatorpedos.

CAMINO A CAVITE

Tras su incorporación a la Escuadra de Instrucción, el Castilla participó en las pruebas del cazatorpedero Destructor (1887).

<<El 25 de agosto de 1887 embarcó en San Sebastián María Cristina acompañada por Rodríguez Arias, ministro de marina, y Sagasta, presidente del consejo de ministros, presenció las evoluciones y ejercicios del cazatorpedero Destructor. Junto a su gemelo el Navarra dio escolta el 4 de septiembre de 1887 al vapor Ferrolano, donde iba embarcada la reina, en su visita al puerto de Guetaria, para regresar esa misma noche a San Sebastián.>> (Wikipedia)

Crucero Navarra

En octubre de 1887, el Castilla visitó el puerto de Tánger acompañado por el crucero Navarra. Meses después, en febrero de 1888, regresó a la bahía tangerina al mando del capitán de navío José Pérez y Lazaga con la misión de transportar a Roma a una embajada marroquí. Zarpó con los delegados del sultán a bordo y, tras una travesía sin incidentes, llegó a Nápoles, permaneciendo allí hasta marzo, cuando la embajada volvió a embarcar. Un fuerte temporal obligó al crucero a buscar refugio en Cartagena, desde donde finalmente alcanzó Tánger.

Con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888 se concentró en el puerto una nutrida representación de la escuadra española: la fragata blindada Numancia, las fragatas de hélice Gerona y Blanca, los cruceros Castilla, Navarra, Isla de Luzón e Isla de Cuba, el Destructor, los cañoneros Pilar y Cóndor y el transporte Legazpi. Entrejulio y septiembre de 1888, el Castilla recorrió con la Escuadra de Instrucción los principales puertos de Francia, Italia, Austria y Grecia. En agosto llegó a Tolón, donde asistió a la entrega del acorazado Pelayo. La escuadra estaba entonces al mando del contraalmirante José de Carranza y Echevarría, e integrada por la Numancia, el Isla de Luzón y el propio Castilla, este último bajo el mando del capitán de navío Indalecio Núñez y Zuloaga.

Nuestra Señora del Carmen

El 10 de enero de 1889, el Castilla zarpó de Mahón rumbo a Puente Mayorga, donde la fragata de hélice Nuestra Señora del Carmen había quedado averiada tras un temporal. El 14 de enero, ya de noche, inició el remolque hacia Cádiz, arribando a la bahía en la mañana día siguiente.

En marzo de 1889, el crucero volvió a hacerse a la mar desde Cádiz con destino a Tánger, transportando al nuevo representante español ante el sultán, el subsecretario de Estado Francisco Rafael Figueras.

Contraalmirante Carranza

Ese mismo año, la tensión con Marruecos aumentó hasta desembocar en el ataque al cañonero Cocodrilo. En septiembre, el Castilla fue enviado a Alhucemas junto a la Escuadra de Instrucción, fondeada en Cádiz bajo el mando del contraalmirante Carranza. La agrupación estaba formada por el acorazado Pelayo, la fragata Numancia y el propio Castilla. En Alhucemas ya se encontraban la fragata Gerona y el crucero Isla de Luzón, mientras el Isla de Cuba se dirigía a Tánger y el Navarra zarpaba desde allí hacia Alhucemas con emisarios del sultán, enviados para negociar la liberación de los prisioneros del laúd capturado Miguel y Teresa.

<<La tarde del día 30 de marzo de 1890 el vigía marítimo del castillo de Montjuich daba aviso mediante señales ópticas en su telégrafo de la llegada de dos buques de guerra españoles, se trataba del crucero de 1ª clase «Castilla» al mando del capitán de navío  Manuel de la Cámara y Livermore y del también crucero pero de 2ª clase «Don Antonio de UIloa» con el capitán de fragata José Ferrer al mando.>> (Antoni Casinos Va)

Procedentes de Cádiz, el Castilla había hecho escala en Cartagena antes de arribar al puerto de Barcelona, donde debían reunirse con el crucero Don Juan de Austria, en reparación en los talleres de la Maquinista Terrestre y Marítima.

Crucero Don Antonio de Ulloa

En abril de 1890, el Castilla partió hacia Filipinas junto al Don Antonio de Ulloa y el Don Juan de Austria. Tras un largo viaje, llegaron a Manila el 17 de junio, donde fueron conocidos como la escuadra negra, por el color oscuro de sus cascos.

En junio de 1893, el Castilla fue el primer buque español en visitar Japón tras el tratado de 1868, cumpliendo la Real Orden que establecía visitas anuales desde el Apostadero de Filipinas.

<<Al margen del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación firmado entre Japón y España el 12 de noviembre de 1868, el Gobierno aprobó la Real Orden del 20 de febrero de 1892 por la que se autorizaba una visita anual de buques de la armada a puertos japoneses desde el Apostadero de Filipinas, desde esta última firma el primer buque de la Armada en cumplir fue el «Castilla» en junio de 1893 y al año siguiente lo haría el crucero «Don Juan de Austria>> (Antoni Casinos Va).

CAVITE, 1898

USS Maine

El 15 de febrero de 1898, a las 21:40, el acorazado estadounidense USS Maine explotó repentinamente mientras estaba fondeado en el puerto de La Habana, donde había llegado —según Washington— para “proteger vidas e intereses estadounidenses” durante la insurrección cubana. La explosión partió el buque en dos y causó 266 muertos.

Estados Unidos culpó de inmediato a España, aunque nunca se aportaron pruebas concluyentes. La investigación española concluyó que la explosión se produjo desde el interior, probablemente por un accidente en los pañoles de munición. La comisión estadounidense afirmó que una mina externa había detonado el casco.

“Remember the Maine! To hell with Spain!” (titular de la yellow journalism de Hearst y Pulitzer)

Comodoro George Dewey

Tras la crisis del Maine, el comodoro George Dewey, al mando del Escuadrón Asiático, recibió órdenes de prepararse para atacar Filipinas. En Hong Kong, reorganizó su flota, entrenó a las tripulaciones, adquirió carbón y pertrechos, y dejó sus buques en perfecto estado de combate, marchando hacia Filipinas el 25 de abril.

Contraalmirante Patricio Montojo

La fuerza española del Pacífico, al mando del contraalmirante Patricio Montojo y Pasarón estaba compuesta por buques antiguos, en su mayoríade madera, con artillería de calibres respetables pero lenta, de corto alcancey con munición limitada. Varias unidades tenían máquinas averiadas o estaban inmovilizadas. La artillería estaba compuesta por 27 cañones, con calibres entre 160 mm y 120 mm, la mayoría no de tiro rápido.

Buques principales:

  • Crucero de 1.ª clase Reina Cristina (3.520 t) Buque insignia. Armado con 6 cañones Hontoria de 160 mm y 2 tubos lanzatorpedos.
  • Crucero de madera Castilla (3.342 t) Con 4 cañones de 152 mm y 2 de 120 mm (Armstrong). Llegó al combate sin capacidad de movimiento.
  • Cruceros de 2.ª clase Isla de Cuba e Isla de Luzón (1.045 t) Con cubierta protectriz y 4 cañones Hontoria de 120 mm cada uno.
  • Cruceros de 2.ª clase Don Antonio de Ulloa y Don Juan de Austria (1.150 t) Con 4 cañones Hontoria de 120 mm y 2 tubos lanzatorpedos. El Ulloa estaba inmóvil y con dos piezas desmontadas.
  • Cañonero Marqués del Duero (500 t) Con 1 cañón Hontoria de 120 mm.

Por su parte, la escuadra estadounidense era moderna, con su buque insignia USS Olympia a la cabeza, con cruceros protegidos, artillería de mayor alcance, abundante munición y un porcentaje muy alto de piezas de tiro rápido. En total, 10 cañones de 203 mm, 23 cañones de 152 mm y 20 cañones de 127 mm.

Consciente de que no podía defender la entrada de la bahía, Montojo decidió retirarse a Cavite, donde esperaba contar con apoyo de baterías costeras y aguas menos profundas para evitar abordajes enemigos. Mientras  la escuadra de Dewey entró en la bahía al amanecer del 1 de mayo de 1898.

DIARIO DE UNA BATALLA

<<Deberá combatir hasta donde quepa en sus fuerzas contra qualquier superioridad, de modo que aun rendido sea de honor su defensa entre los enemigos.>> (Ordenanzas Generales de la Armada Naval-] 793. Tratado 3°, título 1, artículo 153)

Flota USA

00:00–03:00. La escuadra del comodoro Dewey avanza hacia la boca de la bahía de Manila sin luces. Los españoles saben que el enemigo está cerca, pero no pueden precisar cuándo atacará.

En su proyecto (Montojo) escogió batirse según la figura táctica de ‘flota en fortaleza’, esto es, apoyado en baterías puestas en tierra.”(Biblioteca Virtual Cervantes)

03:00–04:00. Los estadounidenses cruzan entre Corregidor y El Fraile, aprovechando la oscuridad.

Las baterías españolas disparan algunos tiros, pero los barcos enemigos pasan indemnes.

“(Montojo) eligió la pequeña ensenada de Cañacao para situar sus buques… Fondeó sus buques más o menos en dos columnas.” .”(Biblioteca Virtual Cervantes)

04:00–04:45. La escuadra norteamericana avanza hacia el sur, donde se encuentra la línea española fondeada frente a Cavite.

La alarma se extiende por los barcos Reina Cristina, Castilla, Don Juan de Austria, Don Antonio de Ulloa, Isla de Cuba, Isla de Luzón y Marqués del Duero.

04:45–05:00. Los estadounidenses forman una línea de combate. Los españoles, fondeados y con barcos viejos, se preparan para resistir.

05:05. Dewey pronuncia la frase que inicia la batalla.

          “You may fire when ready, Gridley.”

Crucero USS Olympia

El crucero USS Olympia abre fuego. La primera andanada cae cerca del Reina Cristina, buque insignia español.

05:10–06:30. Los estadounidenses realizan cinco pasadas frente a la línea española, disparando desde distancias de entre 2 y 5 km.

A las 5:30 sus barcos empezaron a hacer pasadas para cañonear al adversario a una distancia de entre cinco y dos kilómetros.” (National Geographic)

El Reina Cristina recibe impactos graves y comienza a arder. El Castilla, inmóvil por averías previas, es en un blanco fácil.

Las baterías de Cavite responden, pero con munición vieja y escasa precisión.

Tropas españolas en Cavite

A pesar de la inferioridad, los españoles mantienen el fuego.

06:30–07:30. La intensidad del combate sorprende a los estadounidenses y Dewey, temiendo haber gastado demasiada munición, ordena retirarse temporalmente para reorganizarse.

07:30–10:30. El Reina Cristina está inutilizado, el Castilla arde sin control. Montojo, herido, abandona su buque y se traslada a tierra.

Dos polvorines españoles explotan accidentalmente.

A pesar de todo, los artilleros siguen en sus puestos.

10:30-11:15. Dewey regresa con sus barcos en formación. En menos de una hora el Reina Cristina es destruido, el Castilla se hunde y el Don Antonio de Ulloa combate hasta hundirse con la bandera izada. El resto de barcos es incendiado o varado para evitar explosiones.

Dewey reanudó la ofensiva a las 11:15. y esta vez sí logró destruir totalmente la escuadra hispana.” (National Geographic)

11:30–12:00. Dewey ordena cesar el fuego. Los estadounidenses no han perdido un solo barco y España ha perdido toda su flota en Filipinas.

Ricardo Aller Hernández

FUENTES:

* https://envisitadecortesia.com/2021/05/15/crucero-castilla-un-viaje-sin-retorno/

* https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Cavite

* https://es.wikipedia.org/wiki/Castilla_(1886)

* https://archive.org/details/warwithspainoper00unit/mode/1up

*La batalla de Cavite: Una derrota no tan humillante

*Batalla de Cavite

*grupo.do

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