
Pelayo Galván y la quinta Cruzada
Dammietta, año del Señor 1218. A orillas del Nilo, Pelayo Galván se seca el sudor con la manga del hábito. El verano en Egipto es duro, muy diferente al clima de su tierra natal, donde la lluvia y el frío son una parte más de la naturaleza. Aquí el calor es pegajoso y el sol ataca sin piedad, algo que bien podría haber facilitado la toma de la ciudad que los hijos de Alá llaman Dumyāt, la Damietta cristiana, al verse acuciada por la falta de agua, pero aquel caudaloso río a su paso por la villa ha revertido el
