
La batalla de Jerez
Los siglos durante los cuales trascurrió la Reconquista contemplaron grandes gestas o renombradas batallas como la de las Navas de Tolosa o de Covadonga, sin embargo, otras victorias cristianas, de menor resonancia, tuvieron importantes consecuencias. La de Cutanda es un ejemplo al provocar el éxito de Alfonso I de Aragón la consolidación de la conquista de Zaragoza. Igual sucedió después de la batalla de Jerez, librada en las cercanías de la ciudad andaluza en el año 1231; el poder del rey Ibn Nasr fue debilitado, al tiempo que se acrecentaba la influencia de su rival, Muhammad ibn Nasr, rey
