
CATEDRAL DE MURCIA: CUANDO LA BELLEZA NOS SOBREPASA
2 de febrero de 1266 Por primera vez desde enero la ciudad de Murcia amanece en paz. Con el sol suavizando el relente propio de la hora tercia, Jaime I cruza la medina y sus arrabales murados junto a sus más fieles caballeros, aquellos con los que tantas tierras ha conquistado ― Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera, Valencia… sus dominios huelen a Mediterráneo ―, y fray Pedro Gallego, el obispo de la diócesis cartaginense, quien comanda la procesión organizada en agradecimiento a la Virgen por la victoria contra los rebeldes mudéjares. El paseo resulta agradable, pues la villa, siendo toda

