
Una leyenda de fidelidad y libertad
Que la realidad supera en ocasiones la ficción no es una frase hecha. Los mallorquines tenemos este relato muy interiorizado, un relato que forma parte de la historia normativa, la que se plasma en los libros académicos, además de las leyendas del pueblo, las que fijan en la memoria colectiva unos hechos antiguos distinguiéndose por su relevancia. Como si de un Targaryen se tratara, el Rey Alfonso III de Aragón se mostró inmisericorde frente a aquellos que cuestionaron su poder. Especialmente crudo fue con los mallorquines encargados de defender el portón de Alaró, uno de los castells roquers (castillos entre
