
Arévalo, la villa de la Infanta Isabel
La futura Reina Isabel la Católica vio la luz en la cercana villa abulense de Madrigal de las Altas Torres, pero pasó buena parte de su infancia y adolescencia en la capital de La Moraña, Arévalo, a la que estuvo siempre estrechamente ligada. Llegó a la misma con tan solo tres años, tras la muerte de su padre el Rey Juan II de Castilla, instalándose con su madre Isabel de Portugal, y su hermano Alfonso. Allí permanecería hasta que fue llamada a la Corte por su medio hermano Enrique IV. La población adquirió gran relevancia durante los reinados de los






