
El Tercer Concilio de Toledo
Leovigildo, rey unificador, se vio enfrentado militarmente a su propio hijo, Hermenegildo, quien tras un pacto entre Leovigildo y Bizancio fue vencido en 584. Sería degollado por el duque Sisberto, en Tarragona, el 13 de abril de 585, por negarse a abrazar el arrianismo. En 1639 fue canonizado como mártir. Con tiernas palabras había reprochado Leovigildo a su hijo que abandonase el arrianismo, a lo cual Hermenegildo respondía que era sumiso a su padre pero que la única religión verdadera le exigía proclamar su fe hasta el fin. No obstante, no hubo persecución religiosa, por lo que se deduce que
