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SANTOS ESPAÑOLES: SAN JUAN DEL CASTILLO

  • Ricardo Aller Hernández
  • 02/09/2026
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San Juan del Castillo, derecha,

Oh, Dios, que has querido unir a San Roque González y San Alonso Rodríguez con San Juan del Castillo en el martirio por la extensión del Evangelio.

Te pedimos, por su intercesión, que nos concedas el valor de dar testimonio de nuestra fe, incluso frente a las adversidades.

 Amén.

(Oración a san Juan del Castillo)

EL PERSONAJE

Nacido en Belmonte (Cuenca) en 1595, Juan del Castillo creció en un ambiente donde la religiosidad y la educación eran pilares fundamentales.

<<Sus estudios de humanidades los pudo iniciar en el colegio de la Compañía que, en Belmonte, había establecido Francisco de Borja en 1558.>> (Historia Hispánica)

En 1614 ingresó en la Compañía de Jesús, estudiando en Belmonte, Murcia y Madrid filosofía, teología y lenguas clásicas.

<<Se ejercitaba en los oficios más humildes y trabajosos de la Compañía, de cocinero, panadero y hortelano>>. (Padre Diego de Boroa)

La Compañía, inmersa en un proceso de expansión global, orientó a Juan a partir a las misiones del Río de la Plata.

<<Salía de Lisboa, el 4 de noviembre de 1616, en la expedición del mencionado procurador, acompañado del que habría de convertirse en su compañero de martirio, el zamorano Alonso Rodríguez. Alcanzaban Buenos Aires a mediados de febrero de 1617.”>> (Historia Hispánica)

PARAGUAY

<<Su fervor es grande, su observancia es completa. Su celo se manifiesta en el tesón por aprender la lengua guaraní. Su afabilidad y mansedumbre entusiasman a todos. Es bondadoso, desprendido y puro, amable de Dios y de los hombres.>> (Diego de Boroa)

Colegio Máximo de Córdoba de Tucumán

Concluyó sus estudios filosóficos en el Colegio Máximo de Córdoba de Tucumán, pasando después como maestro de gramática al de Concepción de Chile, donde permaneció entre 1619 y 1622. De nuevo, volvió a Córdoba para la realización de los estudios de teología, siendo destinado a Paraguay. Antes de partir, Juan recibió la ordenación sacerdotal el 16 de diciembre de 1625.

<<Subiré a las misiones del Paraguay a trabaxar y morir entre aquellos indios […] Saldré de aquí el 13 de junio para esta empresa de pelear con indios gentiles, donde se ofrecerán muchas ocasiones de larga paciencia>>. (Carta de Juan del castillo a su padre)

Sus primeros ministerios se desarrollaron en San Nicolás, en la serranía del Tape y a orillas del río Piratiní. Allí aprendió la lengua guaraní, convivió con las comunidades y participó en la fundación de nuevas reducciones, centrando su participación en la catequesis, la educación y la organización cotidiana de la vida comunitaria.

Alfonso Rodríguez
Roque González

Dos años más tarde formaba, junto a Alfonso Rodríguez Olmedo y Roque González de Santa Cruz, el núcleo de jesuitas más influyente de la primera etapa de las reducciones, a quienes les correspondió la fundación de dos nuevos pueblos en la banda oriental del río Uruguay. El primero, Nuestra Señora de la Asunción, se estableció en Ijuí el 15 de agosto de 1628, festividad de la Asunción. Allí permaneció Juan, que había logrado congregar a unos cuatrocientos guaraníes. Sus compañeros continuaron hacia Caaró, donde levantaron la reducción de Todos los Santos.1628

En noviembre de 1628, Ñezú, un karaí —líder espiritual y político— dirigió la resistencia frente al nuevo orden que los jesuitas intentaban implantar con las reducciones que atraían a familias enteras con la promesa de estabilidad, protección y una nueva fe.

“El hechicero Ñezú, fingiendo revelaciones de sus demonios, incitó a los suyos contra los Padres, diciendo que venían a destruir sus antiguas costumbres. Movió gran multitud de indios, y acometiendo con furor, prendieron al Padre Juan del Castillo, a quien dieron muerte por perseverar en la fe que predicaba.” (Nicolás del Techo, Historia Provinciae Paraquariae Societatis Iesu)

El estallido llegó a mediados de noviembre, cuando Ñezú reunió a sus seguidores y lanzó un ataque coordinado contra las misiones. Roque González y Alfonso Rodríguez Olmedo fueron asesinados el día 15; dos días después, el 17 de noviembre de 1628, Juan del Castillo fue capturado y ejecutado en la reducción de Yjuhí.

<<Determinó el hechicero Ñezú, enemigo declarado de la doctrina, alzarse con los suyos y destruir las iglesias recién fundadas. Juntó gran número de indios, y acometiendo primero a los padres Roque González y Alfonso Rodríguez, los mató con bárbara furia el día quince. No satisfecho con esto, envió gente a la reducción de Yjuhí, donde prendieron al Padre Juan del Castillo, a quien dieron muerte el día diecisiete por no querer apartarse de la fe que predicaba.>> (Pedro Lozano, Historia de la Compañía de Jesús en la Provincia del Paraguay)

En Caaró, el 15 de noviembre, fueron asesinados Roque González y Alfonso Rodríguez. Dos días después, el 17 de noviembre, los hombres de Ñezú atacaron a Juan del Castillo. Lo apresaron fuera del poblado, lo golpearon con mazas de piedra y finalmente quemaron su cuerpo.

<<El Padre estaba matriculando a un cacique llamado Chetihagu‚ y su gente y les di anzuelos y alfileres. Después el viejo cacique Quarabí mandó a un cacique, llamado Araguirá, que embistiera al Padre. Él lo hizo. Lo abrazó por la espalda y le torció los brazos. Así lo arrastraron hacia el bosque. Le rasgaron la ropa, sólo dejaron una media y las mangas en los brazos.

Un indio, llamado Mirungá, lo derribó en tierra. Le pusieron dos cuerdas en las muñecas y lo arrastraron por el bosque. Desconcertaron un brazo. Otro indio, llamado Tacandá, con una maza de piedra lo golpeó varias veces en el vientre. Lo siguieron arrastrando, hasta un lodazal. Iba todo desgarrado, hecho sangre. Allí le destrozaron con una piedra grande la cabeza. Después quebraron los huesos y lo dejaron diciendo: déjenlo para que se lo coman los tigres. El no estuvo con los que quemaron el cuerpo, cuando volvieron en la mañana siguiente.

Ruinas reducción san Miguel

Preguntado de lo que hizo y dijo el Padre cuando lo prendieron y mataron, respondió: Cuando le echaron mano, hizo fuerza por soltarse. Dijo: Hijos, ¿qué pasa, ¿qué es esto? Mientras lo tenían asido, llamó a los amigos en su favor. Cuando lo arrastraban le oyó decir: ¡Ay, Jesús! Y otras palabras en su lengua que no entendió. Cuando le rompían la ropa pedía que se la sacaran poco a poco.

Después entraron en su casa e iglesia. Repartieron entre ellos las cosas pequeñas. Los ornamentos sagrados se los llevaron a Nezú» (Pablo Arayú, testigo)

Algunos indígenas cristianos recogieron parte de los restos de los tres misioneros y los llevaron a Candelaria, donde fueron recibidos con repique de campanas, júbilo popular y una misa solemne.

<<Los indios cristianos mostraron gran devoción en recoger los restos de los mártires, y con lágrimas los llevaron a Candelaria.>> (Pierre‑François‑Xavier de Charlevoix, Histoire du Paraguay)

Reducción de Candelaria
Caaró

El capitán Manuel Cabral remitió al gobernador de Buenos Aires, Francisco de Céspedes, una relación detallada de los hechos, complementada por la del provincial del Paraguay, Francisco Trujillo Vázquez.

<<Hízose saber luego al gobernador lo acaecido en Caaró y en Ijuí, para que se entendiese cuán injustamente habían sido muertos los padres y cuán grande era la conmoción de los indios. (…) Yo, como capitán de la provincia, doy fe de lo visto y oído, y de cómo los cristianos recogieron los huesos de los padres para llevarlos a Candelaria.>> (Testimonio recogido por Pedro Lozano, en Historia de la Compañía de Jesús en el Paraguay)

Por su parte, el padre Francisco Crespo imprimió el primer relato del martirio, que pronto despertó el interés de otros autores de la Compañía. Entre ellos destacó Juan Eusebio Nieremberg, que no sólo incluyó la historia en sus Varones Ilustres, sino que compuso además una Historia Panegírica Latina de los mártires, publicada en 1631.

<<Llegaron a mis manos las cartas del capitán Cabral y del padre provincial, donde se refiere con verdad lo acaecido y la constancia admirable de los tres mártires.>> (Nieremberg)

La rebelión de Ñezú, sin embargo, no logró consolidarse. La respuesta de las comunidades cristianizadas y la reorganización jesuítica frenaron el avance de Ñezú, cuyo movimiento se deshizo en los meses siguientes

LEGADO

Los tres misioneros fueron reconocidos como protomártires del Paraguay, siendo beatificados en 1934 y canonizados en 1988 por san Juan Pablo II, que los propuso como modelos de entrega, fe y defensa de los pueblos indígenas.

<<Inter martyres recensiti sunt Roque González de Santa Cruz, Alphonsus Rodríguez et Ioannes del Castillo, qui in Paraquaria, fidei causa, vitam posuerunt. Summus Pontifex Pius XI eorum cultum publicum in Ecclesia universa confirmavit.>> (Acta Apostolicae Sedis, vol. 26, 1934)

Ricardo Aller Hernández

FUENTES:


*https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_del_Castillo_(santo)

*https://archidiocesisgranada.es/noticias/san-juan-del-castillo/

*https://albertoares.wordpress.com/2013/11/16/juan-del-castillo/

*https://es.catholic.net/op/articulos/35342/juan-del-castillo-santo.html

*Charlevoix, Pierre‑François‑Xavier de.  Histoire du Paraguay. 

*Lozano, Pedro. Historia de la Compañía de Jesús en el Paraguay. Imprenta de la Viuda de Manuel Fernández, 1754–1755. 2 vols.

*Nieremberg, Juan Eusebio. Varones Ilustres de la Compañía de Jesús. 

*Nieremberg, Juan Eusebio. Historia Panegírica Latina de los Santos Mártires del Paraguay. 

*Techo, Nicolás del. Historia Provinciae Paraquariae Societatis Iesu. 

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