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Guisos en el Imperio azteca

  • Jesús Caraballo
  • 09/06/2023
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La Leyenda Negra insiste en el tópico del supuesto genocidio perpetrado por los españoles en América, ocultando la realidad de las luchas fratricidas entre los propios nativos y un aspecto que el pensamiento indigenista trata de ocultar: la amplia expansión de la antropofagia en la época precolombina, práctica abominable a la que dieron término los españoles. Y es que es muy fácil ponderar las virtudes de los indígenas, desde las tertulias de la Ilustración, en donde se alumbró el mito del “buen salvaje”, por pensadores que jamás pusieron un pie en aquellas tierras.

Los aztecas no fueron ajenos a esa práctica, como lo atestiguan recientes descubrimientos de pirámides de calaveras fruto de sus sacrificios humanos, no sólo como ritos religiosos que tampoco justificarían dichas costumbres, sino directamente para alimentarse.

Precisamente uno de los platos más apreciados de la cocina azteca era el tlacatlaolli, que viene de los términos tlaca, es decir, hombre, y tlaolli, maíz, lo que vendría a significar en lengua náhuatl “hombre al maíz”. Básicamente se trataba de un guiso hecho con carne humana, hervida en caldo de maíz. Un maíz que no son las apetitosas mazorcas que hoy conocemos, logradas gracias a las avanzadas técnicas agrícolas exportadas al continente americano por los españoles, si no de una especie de pequeña y basta baya.

En América no se criaba ganado, antes de que llevaran los españoles las especies domésticas trasplantadas desde la Península Ibérica, por lo que los recursos alimenticios de los mexicas se limitaban a insectos, fauna salvaje, incluidos los berrendos, único antílope de Mesoamérica o, muy a menudo, hombres capturados en sus frecuentes incursiones guerreras a las tribus vecinas.

La “avanzada” civilización azteca no fue capaz siquiera de plasmar por escrito su historia, por lo que debemos recurrir a los cronistas españoles, entre los que destaca Fray Bernardino de Sahagún, quien en su Historia General de las Cosas de Nueva España, describe horrorizado cómo aquellas gentes desollaban a sus víctimas humanas, y las cocinaban con maíz, ofreciendo al emperador las partes más suculentas, presentadas en una suerte de sopa conocida como “tlacatlaolli”. Entre las víctimas de estas bárbaras prácticas caníbales no faltaban numerosos niños.

Parecido testimonio ofreció Nuño Beltrán de Guzmán, a quien en Tonalá, su jefa, Irzoapili Tzapontzintli le ofreció un tlcatlaolli. Cuando el conquistador descubrió en la sopa trozos de carne humana, desenvainó su espada y destrozó la escudilla, desairando así descortésmente a su anfitriona.

Naturalmente quienes tratan de exculpar tan nefandas costumbres de los nativos, las justifican alegando que se trataba de sacrificios rituales – como si eso fuera una justificación – y que al comer el corazón y las vísceras de los soldados enemigos sacrificados – a menudo arrancados aún vivos-, adquirían la energía y el valor de esos guerreros. 

El canibalismo no fue exclusivo de los aztecas, si no que era practicado por numerosas tribus, incluidos los mayas, como acertadamente describió el cineasta Mel Gibson, en su película Apocalypto.

No hay datos exactos sobre el número de víctimas del canibalismo en el imperio azteca, oscilando entre 30 y 80 mil seres sacrificados al año. Dato que multiplicado por el siglo que duró aproximadamente dicho imperio, haría entre 3 y 8 millones de humanos masacrados para alimentar el apetito de sus verdugos. Los “genocidas” españoles acabaron con esas costumbres, sin ninguna consideración a las tradiciones indígenas, que tanto ponderan los teóricos del indigenismo actual y quienes alimentan la Leyenda Negra antiespañola.

Jesús Caraballo

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2 thoughts on “Guisos en el Imperio azteca”

  1. ÓSCAR DE LA CRUZ DE LUCAS dice:
    11/06/2023 a las 1:52 pm

    Jesús muy interesante el artículo y la realidad de lo que fueron algunos Pueblos antes de descubrir América Cristóbal Colón. Lo de la leyenda negra ya sabemos quien nos la puso intencionadamente para tapar sus vergüenzas, también tenemos el enemigo dentro de nuestra propia casa.

  2. Gelete. dice:
    10/06/2023 a las 10:30 pm

    Lectura obligada para recordar.

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