
Murcia, 1633
Cae la tarde cuando Francisco Cascales termina de releer unos versos de Luis de Góngora. Desde hace años lleva escuchando tantos elogios entusiastas como encendidas críticas hacia el poeta cordobés por intrincado laberinto de versos imposible de descifrar, pero como humanista, siente la obligación de formarse la suya propia.
Le ha bastado una segunda lectura para descubrir en su obra brillantes metáforas, con las palabras colocadas con admirable precisión, pero también que cada estrofa exige un esfuerzo constante. En ese momento, Cascales frunce el ceño, se levanta y comienza a pasear por la habitación: el talento de Góngora es indudable, nadie podría negar la fuerza de su imaginación ni la riqueza de su lenguaje, pero cree que la poesía debe iluminar además de deslumbrar.

Impulsado por ese pensamiento, se acerca de nuevo al escritorio y comienza a escribir. Lo hace despacio, reflexionando cada frase, sin deseo de condenar a Góngora ni sumarse a quienes lo atacan, aunque tampoco quiere rendirse sin reservas a la nueva moda literaria. Busca un juicio equilibrado.
<<Príncipe de la Luz y Príncipe de las Tinieblas>>, escribe.
Para él, aquella definición encierra toda la paradoja del poeta cordobés. Luz, porque pocos escritores poseen semejante dominio del lenguaje. Tinieblas, porque en ocasiones su ingenio oscurece el sentido y obliga al lector a perderse entre imágenes y alusiones eruditas.
EL PERSONAJE
La fecha exacta de nacimiento de Francisco Cascales de Molina sigue siendo objeto de debate, aunque la mayoría de los estudiosos sitúan su nacimiento en Murcia hacia los años 1559-1566.
<<Cascales manifiesta en 1584 que se hallaba próximo a cumplir los dieciocho años y que servía ya «como un esclavo» a las buenas letras>> (Región de Murcia Digital).
Procedía de una familia humilde y desde joven mostró una extraordinaria inclinación hacia los estudios humanísticos, especialmente la gramática latina, la retórica y la historia. Su formación estuvo marcada por grandes dificultades económicas. El propio Cascales recordaría los sacrificios realizados para dedicarse al estudio:
<<…gusto de privarme deste regalo y favor, por no vivir pobre entre ricos, mal conocido entre cavalleros, olvidado entre deudos, y estrangero en mi patria. Naturaleza (gracias al cielo) me hizo de una condición poco apetitosa y hambrienta: dentro de mi fortuna me recojo, y camino este natural viage con la vela de mi mediano estado.>> (Preambulito de su «Discurso de la ciudad de Cartagena»).
En 1585 abandonó los estudios de gramática para hacer carrera militar en Flandes en 1585 como soldado en los Tercios, viajando por Francia y Flandes, aunque no hay constancia de su participación en alguna batalla concreta. También se le atribuyen estancias en Italia y Nápoles, donde pudo conocer las corrientes humanísticas más avanzadas de su tiempo.
MURCIA, CARTAGENA Y LA DOCENCIA

Tras regresar a España, Cascales fijó primero su residencia en Cartagena. Allí contrajo matrimonio por primera vez (lo haría hasta en tres ocasiones) y comenzó a ejercer labores docentes relacionadas con la gramática y la retórica.

En 1598 redactó su Discurso de la ciudad de Cartagena, una obra pionera en la investigación histórica local. En ella reivindicó la antigüedad, nobleza y relevancia de la ciudad, resaltando su papel como uno de los puertos más importantes del Mediterráneo español. A través de una combinación de erudición histórica y elogio cívico, Cascales repasó los orígenes de Cartagena, rememoró episodios de su pasado y destacó la importancia estratégica, militar y comercial que había desempeñado a lo largo de los siglos.
Poco después obtuvo una cátedra de gramática y posteriormente pasó a desempeñar la enseñanza del latín en el Seminario de San Fulgencio de Murcia, donde desarrolló gran parte de su carrera académica.
<<Esta, nuestra Cartago la nueva, fue edificada por Hasdrubal Governador y Capitán general de los Africanos Cartagineses…>>
Como profesor alcanzó notable prestigio. Uno de sus alumnos fue Salvador Jacinto Polo de Medina, a quien influyó orientándolo en las letras y facilitando su integración en los círculos culturales murcianos del siglo XVII
EL HISTORIADOR DE MURCIA
En su faceta como cronista e historiador escribió Discursos históricos de la muy noble y muy leal ciudad de Murcia (1621), una de las principales fuentes para el conocimiento de la historia murciana durante la Edad Moderna.
<<Ya tiene V. S. la historia de Murcia, y su reino, parto de mi pobre ingenio, y muy temprano, pues sale á luz mucho antes de los nueve años que nos promete Horacio: Nonumque præmatur in annum.>>

Cascales reunió documentos, tradiciones, inscripciones, testimonios y noticias antiguas con el propósito de reconstruir el pasado de la ciudad. La obra aborda los siguientes temas principales:
- Los orígenes y la fundación de la ciudad de Murcia.
- La evolución histórica del reino de Murcia desde la Antigüedad hasta el siglo XVII.
- Los reyes y gobernantes que tuvieron relación con el territorio murciano.
- La conquista cristiana y la incorporación de Murcia a la Corona de Castilla.
- Los privilegios, fueros y derechos concedidos a la ciudad.
- Las principales familias nobles y sus genealogías.
- La heráldica y los escudos de linajes e instituciones.
- El papel de la Iglesia, los obispos y otras figuras religiosas.
- Los acontecimientos políticos, militares y sociales más relevantes de la región.
- La exaltación de Murcia como ciudad noble, leal y de gran importancia histórica.
<<Murcia, ennoblecida por sus servicios y honrada con los favores de sus reyes, resplandece entre las ciudades más señaladas de España.>>
Aunque algunos de sus planteamientos han sido revisados por la historiografía moderna, la obra sigue siendo una fuente esencial para conocer la Murcia de los siglos anteriores.
EL TEÓRICO LITERARIO

Cascales fue también uno de los teóricos literarios más importantes de su tiempo. Su obra Tablas poéticas, publicada inicialmente en 1604, constituye un tratado sobre los principios de la poesía inspirado en los clásicos grecolatinos, especialmente Horacio y Aristóteles.
<<PIERIO.- En nombre de Dios, pregunto, ¿qué cosa es la poética?
CASTALIO.- La poética es arte de imitar con palabras. Imitar es representar y pintar al vivo las acciones de los hombres, naturaleza de las cosas y diversos géneros de personas, de la misma manera que suelen ser y tratarse. Assí que nuestros hechos no sólo los imita la poética, pero también otras artes, como son la pintura, música y dança.>>
La obra defiende una concepción de la literatura basada en la imitación de los grandes autores clásicos como modelo para alcanzar la excelencia artística. Asimismo, subraya la necesidad de mantener un equilibrio entre el arte y la naturaleza, de modo que la técnica literaria se combine con la verosimilitud y la armonía propias de la experiencia humana, la claridad expresiva y el rigor del lenguaje.
Otra obra relevante fueron las Cartas filológicas (1626), una colección de cartas dirigidas a diversos eruditos en las que reflexiona sobre literatura, historia, lengua, filosofía, crítica poética y cuestiones del mundo clásico.
<<Todas las honras y dignidades de la tierra las vende Dios, no a dinero, sino a sudor. La gente viciosa y regalada, en las estufas y en los baños exhala el sudor; el caballero generoso en la prensa de los trabajos suda.>> (Epístola I, A don Alonso Fajardo, caballero de la Orden de Alcántara y comendador del Castillo, señor de Espinardo, Ontur y Albatana, gobernador y capitán general de las Filipinas)
LOPE Y GÓNGORA
Cascales mantuvo relación con los grandes escritores de la época, como Lope de Vega, con quien mantuvo una relación de admiración intelectual y reconocimiento literario mutuo.
Ya por los altos montes, que mirando
están las claras aguas de Segura,

que la ciudad leal de Murcia baña,
y de Guadalatin, que despertando,
del sueño que le lleva en limpha pura
se espanta de mirarse mar de Espаñа
la voladora fama desengaña
a los ingenios de mayor decoro
en el verso, y la historia,
que pretende Cascales
con justa presumpcion las hojas de oоrо,
aciendo memorial de su memoria
(sin los estudios á su nombre iguales
en tantas facultades generales)
El arte de escribir versos, que arguye,
que quien perfectamente constituye

como ha de ser un célebre poeta
el mismo será el arte mas perfecta.
(Lope de Vega, Laurel de Apolo)
Uno de los aspectos más conocidos de su pensamiento crítico fue su valoración de Luis de Góngora. Aunque admiraba su talento y reconocía su extraordinaria capacidad poética, también censuraba la oscuridad de algunas de sus composiciones. La frase que se le atribuye sobre el poeta cordobés se ha hecho célebre:
<<Príncipe de la luz y príncipe de las tinieblas.>> (Frase a tribuida a Casacales sobre Góngora)
Francisco Cascales falleció en Murcia el 30 de noviembre de 1642. Fue enterrado en la Iglesia de Santo Domingo de Murcia, donde existe una lápida en su recuerdo.
Ricardo Aller Hernández

FUENTES:
*https://www.regmurcia.com/servlet/s.Sl?sit=c,371,m,1448&r=ReP-19812-DETALLE_REPORTAJES
* https://historia-hispanica.rah.es/biografias/10899-francisco-cascales
* https://www.cervantesvirtual.com/obras/autor/cascales-francisco-1564-1642-76
*https://www.cervantesvirtual.com/obra/al-buen-genio-encomienda-sus-discursos-historicos-de-la-muy-noble-y-leal-ciudad-de-murcia–francisco-cascales/
* https://www.cervantesvirtual.com/obra/cartas-filologicas–0/
* https://www.cervantesvirtual.com/obra/discursos-historicos-de-la-muy-noble-y-muy-leal-ciudad-de-murcia-y-su-reino-por-el-licenciado-francisco-cascales-1203442/
