
Mallorquines mercaderes y corsarios durante la Guerra de Sucesión (y II)
Durante la Guerra de Sucesión, Mallorca se inclinaba hacia el bando del Archiduque Carlos de Austria, y para mucha gente practicar el corso significó una vía muy rápida para salir de la crisis, aunque arriesgada. La intensidad de esta actividad permanecerá constante durante el siglo XVIII. El tráfico comercial continúa manteniéndose durante la contienda en los puertos mediterráneos, pero las relaciones comerciales entre Francia y España que tan positivas eran para la economía, peligraban por la inestabilidad política del momento. El aprovisionamiento de trigo de Mallorca y Barcelona fue esencial para el alimento de las tropas. A su vez, entre
