
Inicio del califato Omeya de Córdoba: Abdarrahmán III
Abdarrahmán III consigue el poder en 912 cuando sucede a su abuelo Abdallá, tenía poco más de veintiún años de edad. Nada más ser entronizado inicia la tarea de pacificar al-Andalus, en lo que invierte veintisiete de los cuarenta y nueve años que gobernó. Para ello, otorgó pactos, salvoconductos, prebendas, títulos y privilegios; o simplemente aplicó castigos, destruyó fortalezas y tomó rehenes. La primera acción fue inmediata, y la llevó a cabo contra los rebeldes de Caracuel y la Sierra de Almadén. En 913, las tropas del emir consiguieron grandes éxitos frente a los rebeldes de Umar ben Hafsún. En

