
Creación de Oviedo e inicio del culto a las reliquias en Asturias
El periodo de reinado de Alfonso II resulta esencial para la organización política del territorio. Durante su gobierno se produjo una importante repoblación del territorio. Una consecuencia reseñable es la desaparición del espacio cántabro como unidad individual y, en cambio, la aparición de tres espacios: Galicia, Asturias y una tierra de vascones. Alfonso II decidió trasladar la capital del reino a Oviedo. Su padre, Fruela I, ya creó dos iglesias, una dedicada al Salvador (812) y otra a los santos mártires Julián y Basilisa, en el lugar llamado Oviedo. Un factor importante, a destacar, es que durante el reinado de
