
REDUCCIONES, MISIONES Y PUEBLO DE INDIOS (3/3)
El golpe definitivo vino en 1767, cuando Carlos III expulsó a los jesuitas de España y de todos sus dominios. La operación policíaca fue encomendada por el conde de Aranda al marqués de Bucareli, nombrado para ello gobernador de Buenos Aires. Como ya vimos al referir esta expulsión en México, las terminantes instrucciones disponían la muerte del gobernador si después de cierta fecha quedase en su circunscripción algún jesuita, incluso enfermo o moribundo. Escuadrones de caballería, el 22 de julio, dieron cumplimiento a la orden. (Iraburu 2003: 203) Y todo en un momento en el que la Compañía tenía en


