
LA ACCIÓN DEL LAGO ILMEN
Si cierro los ojos, puedo imaginarme a Arturo Pérez-Reverte observando su biblioteca mientras barrunta de qué puede tratar su próximo artículo que publicará en El Semanal XL, tal y como lleva haciendo más de 1.500 domingos, y es entonces cuando se le ocurre. Quizás sea porque simplemente le apetece o porque de refilón acaba de ver el lomo del libro de Eduardo Barrachina Juan, La batalla del lago Ilmen, cuando de pronto decide el tema. O como él mismo diría: una de esas historias incómodas que, sin embargo, están ahí y forman parte de nuestra memoria. El talento del escritor
