
Felipe II crea la Principalía en Filipinas (11 de junio de 1594)
El 11 de junio de 1594, Felipe II firmó una nueva ley, declarando que todos los honores y privilegios prehispánicos de los gobernantes filipinos fueran conservados y protegidos por las nuevas autoridades españolas. Una consecuencia de esta ley fue que las elites locales tuvieran un inmediato acceso al sistema educativo español y contribuyó por un lado a la preservación de las tradiciones prehispánicas y por otro a la consolidación y mejora de las condiciones locales de vida, al incrementarse el nivel educativo de las elites locales. La organización tuvo un éxito total y se mantuvo durante toda la dominación española.
