
Los comienzos de al-Ándalus
Después de la batalla de Guadalete los vencedores de la misma, Tariq y Musa, fueron llamados para rendir cuentas a Damasco por el califa al-Walid en el año 714, una vez allí, no volvieron a al-Ándalus. Por este motivo, Musa, dejó como su sucesor a su hijo ´Abd al-´Aziz nombrándolo gobernador de al-Ándalus. Este cargo no era un beneficio hereditario, la potestad la tenía el califa omeya para nombrar a los gobernadores de provincia, pero en este caso el hijo de Musa realizó su mandato (713-716). El gobierno fue breve, no llegó a tres años, y se dedicó fundamentalmente a







