
La batalla de Lepanto (2)
Al contrario que su padre, la mirada expansionista de Solimán se dirigió hacia occidente, contra sus enemigos más naturales, los «malhechores de Europa». A través de negociaciones, consiguió una normalización de relaciones con el Sah de Persia y disuadirle de una posible acción contra el imperio otomano. Poco después de ascender al trono, el Sultán ofreció a Hungría el cese de las incursiones otomanas que habían comenzado, a cambio de que esta se sometiese a tributo. Los húngaros se negaron con la esperanza de encontrar ayuda imperial en la Dieta de Worms, que se estaba celebrando en aquellos momentos,

