
Mártires jesuitas españoles en Nagasaki
El siglo XVI conoció la expansión de España por todo el Nuevo Mundo y Extremo Oriente. La evangelización de otras gentes estuvo detrás de ese impulso misionero, que precisamente llevó al jesuita español San Francisco Javier, el apóstol de las Misiones, hasta los confines, nada menos que a Japón. Allí emprendió la difícil tarea de predicar el catolicismo en una cultura completamente extraña a la occidental. Tras no pocas dificultades, sus sucesores jesuitas, así como de otras órdenes como los dominicos, franciscanos y agustinos, consiguieron poco a poco lograr nuevos acólitos. Sin embargo, el éxito fue efímero, ya que calumnias
