
Una duda histórica
Hace unos años, en una cena con unos amigos puertorriqueños en su casa, en el estado de Maryland, uno de los hijos ― segunda generación nacida en los Estados Unidos ― dejó caer en la conversación que él era latino. Su padre inmediatamente le corrigió indicándole que no, que lo que el chico tenía que decir y estar orgulloso es de ser hispano, incidiendo en lo hispanoamericano. Eso me hizo pensar sobre ese concepto tan aceptado y en el porqué de su éxito. Allá a mediados del siglo XIX, se puede decir que Francia ya era la segunda potencia mundial,
