
Reina Isabel la Católica, razones para una beatificación
En 1.439, bajo el pontificado de Eugenio IV, se celebraba el Concilio de Florencia que, entre otras importantes cuestiones, determinó el “primado, sobre todo el orbe”, del sumo pontífice, lo cual concernía al poder temporal. La Reina Isabel la Católica, como fiel devota de la Iglesia Católica, no era ajena a esa obediencia. Nacida tan solo 11 años después de dicho Concilio, fue una mujer claramente “conciliar”. De hecho, cuando llegue a reinar en Castilla, aunque la Corte era itinerante, ella siempre proclamó que, en realidad, la capital de su reino era Roma. Eso explicaría que sus funerales se celebraran




