
Bendita la Reina de nuestra montaña,
que tiene por trono la cuna de España
y brilla en la altura más bella que el sol.
Es Madre y es Reina. Venid peregrinos,
que ante ella se aspiran amores divinos
y en ella está el alma del pueblo español.
Dios te salve, Reina y Madre
del pueblo que te corona
y entre cánticos que entona
te da el alma y corazón.
Causa de nuestra alegría,
vida y esperanza nuestra,
bendice a la patria y muestra
que sus hijos tuyos son.
(Himno a la Virgen de Covadonga)
La Virgen de Covadonga, conocida popularmente como la Santina, es una de las advocaciones marianas más emblemáticas del norte de España. Su imagen se venera en la Santa Cueva de Covadonga, en el concejo de Cangas de Onís, un enclave que combina espiritualidad, historia y paisaje.

Desde 1968 es Patrona del Principado de Asturias, aunque comparte ese título con santa Eulalia de Mérida, patrona desde 1639. Además, desde 1630 es también patrona de Oviedo y de su diócesis.
Como la estrella del alba
brilla anunciando la gloria
y es el pórtico tu gruta
del templo de nuestra historia.
Ella es el cielo y la patria,
y el heroísmo y la fe.
Y besa el alma de España
quien llega a besar su pie.
LA IMAGEN
La devoción a la Santina hunde sus raíces en la Alta Edad Media. La tradición sitúa su presencia en el contexto de la batalla de Covadonga, en el siglo VIII, cuando Pelayo y los suyos se refugiaron en la cueva que hoy alberga la imagen.

Según el relato legendario, la Virgen intervino a favor de los cristianos liderados por don Pelayo, provocando un desprendimiento de rocas que diezmó al ejército musulmán. Esta victoria, envuelta en mito y memoria, se considera como el inicio simbólico de la Reconquista.
¡Virgen de Covadonga, virgen gloriosa!
flor del cielo que aromas nuestra montaña,
tú eres la más amante, la más hermosa.
En el siglo XII se tallaron dos imágenes gemelas de la Virgen de Covadonga, una permaneció en el Monasterio de San Juan de la Hoz, en Cillaperlata (Burgos), y la otra se custodió en el monasterio de Covadonga, donde fue objeto de devoción durante siglos, hasta que en 1777 un incendio arrasó por completo el interior de la Santa Cueva asturiana. La talla original quedó destruida, siendo sustituida por una nueva imagen, de gran belleza, que es la que hoy preside el santuario y recibe a miles de peregrinos cada año. La imagen actual llegó al santuario en 1778, procedente de la catedral de Oviedo, donde se veneraba.
La talla histórica ya no se expone directamente al público, ya que desde 1970 lo que se muestra en la Santa Cueva es una réplica exacta en madera y poliéster, creada para proteger la pieza original de la humedad, el viento y los cambios bruscos de temperatura.
¡Reina de los que triunfan, Reina de España!
Nuestros padres sus ojos a ti volvieron,
y una patria adivinó,
con tu nombre en los labios por ti lucharon,
con tu amor en las almas, por ti vencieron.

La imagen es una talla policromada, cuyo aspecto actual se debe en gran parte a la remodelación realizada en 1874 por el escultor valenciano Antonio Gasch. Vestida con manto pintado directamente sobre la madera, en un tono azul verdoso decorado con flores rojas y capa de color rojizo con bordes dorados, al igual que el cinturón y los bajos del faldón.
La Virgen sostiene al Niño Jesús en su mano izquierda —una incorporación de 1704— y en la derecha porta una rosa de oro. Sobre su cabeza descansa una corona dorada, adornada con perlas y brillantes. Del arco superior de la corona cuelga una pequeña paloma, símbolo del Espíritu Santo, rodeada por un halo de piedras preciosas. Esta corona fue realizada en el taller madrileño del sacerdote asturiano Félix Granda Buylla, tal como recoge el acta de la Coronación Canónica de 1918.
<<Se declara coronada canónicamente la sagrada imagen de Nuestra Señora de Covadonga…>>
La Virgen ha sido objeto de diversas intervenciones:
En 1820 se realizaron los primeros retoques documentados.
<<La venerada Imagen de Nuestra Señora de Covadonga ha sido objeto de ligeros arreglos para asegurar su conservación, sin alterar su devoto semblante.>> (Gaceta de Oviedo)
En 1874 se produjo la remodelación de Gasch.
<<El escultor valenciano don Antonio Gasch ha concluido los trabajos de mejora en la venerada Imagen de Covadonga, devolviéndole el color y la serenidad que el tiempo había oscurecido.>> (Correo de Asturias)
Guerra Civil: Ante el riesgo de destrucción, la imagen fue escondida por el director del hospital militar instalado en el hotel Rey Pelayo. Más tarde, la familia que la custodiaba huyó hacia Francia, llevando consigo la talla. En 1937, la imagen quedó depositada en la Embajada de España en París. El doctor Pedro Abadal la encontró en un desván tras el relevo de autoridades y, tras comunicarlo, la trasladó personalmente en su coche hasta la frontera.
<<La Imagen de Nuestra Señora de Covadonga, hallada en París tras meses de incertidumbre, ha sido devuelta a España entre muestras de profunda emoción popular.>> (La Voz de Asturias)
El 11 de junio de 1939, la Santina regresó a España, realizando un recorrido multitudinario por Irún, San Sebastián, Loyola, Mondragón, Vitoria, Valladolid o León hasta entrar en Asturias por Pajares el día 13.
<<La Santina cruzó la frontera por Irún en medio de un fervor que desbordó todas las previsiones. Multitudes aguardaban su paso con pañuelos al aire y lágrimas visibles.>> (El Comercio)

Tras nueve días en la Catedral de Oviedo y visitas a Gijón, Avilés y varias localidades, fue finalmente entronizada en Covadonga el 6 de agosto de 1939, en el campo del Repelao.
<<En el campo del Repelao, el Cabildo recibió a la Imagen con solemnidad. A la una y media de la tarde fue depositada en la Santa Cueva entre vítores y cánticos.>> (El Oriente de Asturias)
En 1971 y 1986 se realizaron restauraciones del Instituto Nacional de Conservación y Restauración, que recomendó sustituirla por una réplica debido a las condiciones ambientales de la cueva.
CORONACIÓN

La Santina fue coronada canónicamente en 1918, coincidiendo con el duodécimo centenario de la batalla de Covadonga. Fue una de las primeras imágenes marianas de España en recibir este honor, junto a advocaciones tan emblemáticas como la Virgen de Montserrat, la Virgen de Candelaria, la de Guadalupe y la de los Desamparados.
<<La sagrada Imagen de Nuestra Señora de Covadonga ha sido coronada hoy con solemne ceremonia, en presencia de autoridades y fieles que llenaban la explanada del Real Sitio.>> (La Nueva España)
La Santina es patrona de Asturias y un símbolo identitario para la región. Su festividad, el 8 de septiembre.
LA SANTA CUEVA

La imagen de la Santina se encuentra en una cueva natural abierta en la roca caliza que domina la cascada del río Deva. Allí, en un balcón excavado en la piedra, se custodia la imagen de la Santina, en un entorno donde naturaleza y devoción se funden.
La cueva se encuentra a media altura de un paredón rocoso. Desde su entrada, una balconada de piedra se asoma al valle, mientras el agua cae en un salto que alimenta la laguna situada a los pies del santuario.
El acceso se realiza por una escalinata que asciende entre vegetación húmeda y roca viva. En el interior, la imagen de la Virgen se sitúa en un pequeño camarín excavado en la roca. El altar, sencillo y de líneas sobrias, se integra en el entorno sin imponerse.
Ella es el cielo y la fe,
y besa el alma de España
quien llega a besar su pie.
Virgen de Covadonga,
virgen gloriosa
flor del cielo
que aromas nuestras montañas.
LA BASÍLICA

El 17 de octubre de 1777, un incendio arrasó por completo el templo barroco que se alzaba junto a la Santa Cueva. Las crónicas de la época coinciden en que el fuego se propagó con rapidez, alimentado por la madera de la estructura y los materiales inflamables del interior.
<<El fuego consumió en pocas horas la iglesia de Covadonga, quedando solo a salvo la Santa Imagen>> (La Gaceta de Madrid)
El incendio destruyó el edificio barroco, parte del archivo y ornamentos litúrgicos, varias ofrendas y exvotos. La imagen de la Santina, sin embargo, se salvó al ser rescatada a tiempo por los monjes y trasladada a un lugar seguro.
<<Aquel siniestro dejó a Covadonga sin templo y sin amparo, salvo el de la Santina.>> (El Correo de Asturias)
Durante décadas, Covadonga quedó sin iglesia, hasta que en el siglo XIX se impulsó la construcción de un santuario monumental que estuviera a la altura del significado simbólico del lugar.
Inaugurada en 1901, la basílica es una obra del arquitecto Roberto Frassinelli, continuada por Federico Aparici. Su estilo es neorrománico, inspirado en los templos medievales del norte peninsular y es de piedra caliza rosada, extraída de las propias montañas cercanas. Entre sus elementos destacan dos torres gemelas que enmarcan la fachada principal, una nave central amplia y luminosa, de líneas sobrias, capillas laterales dedicadas a distintos santos y advocaciones. El interior es austero, donde predomina la piedra desnuda y la verticalidad.
RÉPLICAS
Existe una réplica de los años 50 que se encuentra en el Santuario. Además, en varias iglesias asturianas pueden observarse altares con copias de la imagen de Covadonga.

En el Lago Enol se encuentra una réplica sumergida a 8 metros de profundidad que es rescatada cada 8 de septiembre.
En Trinidad (Filipinas) se venera también a Covadonga.
En Madrid se encuentra la parroquia de Covadonga, donde se venera a la virgen y se realiza su festividad el 8 de septiembre. La parroquia fue fundada en 1891 y el actual templo fue finalizado en 1953.
En el Hospital Monte Naranco de Oviedo hay una réplica de La Santina, simulando estar una cueva, en un paseo ajardinado en la cara sur del hospital.

Ricardo Aller Hernández
FUENTES:
*https://es.wikipedia.org/wiki/Virgen_de_Covadonga
*https://santuariodecovadonga.es/
