
Félix de Azara, un español adelantado a Darwin
Año1805, Madrid. Francisco de Goya lo tiene claro: mi pincel no debe ser mejor que mis ojos. En base a ese principio básico, el aragonés está terminando La gitana —aún duda si no fuera llamarla maja— vestida, una mujer de raza a la que ha retratado con chaquetilla corta, mangas anaranjadas con los puños rematados con encaje negro, zapatos dorados y con una lazada rosa en la cintura. Ese cuadro es reflejo de su forma de pintar a día de hoy, con el color como protagonista principal, una explosión cromática que también se refleja en los primeros trazos de la



