
El espía Fray Antonio de Sedella, expulsado de Nueva Orleans (28 abril 1790)
La noche del 29 de abril de 1790, en la ciudad de Nueva Orleans, bajo jurisdicción del Reino de España, un jesuita fue embarcado en una fragata de guerra, prácticamente con lo puesto, rumbo a La Habana. La orden de expulsión del jesuita embarcado, había sido firmada el día anterior por el vicario general del obispo de Cuba en la Luisiana, Fray Cirilo de Barcelona, un capuchino que animaba una animadversión feroz hacia el protagonista de nuestra historia, cuyo nombre es Fray Antonio de Sedella y cuya vida siempre estuvo envuelta en el misterio. La razón por la que Antonio






