
Juan II de Aragón, el Grande ( y 2 )
El 23 de febrero de 1461, Juan II ordenó la puesta en libertad de Carlos de Viana, encarcelado en Morella, ante la amenaza que suponía el ejército reclutado por la Diputación del General de Cataluña que había salido de Barcelona en dirección a Fraga. Las aspiraciones de la nobleza catalana se esfumaron al fallecer don Carlos, quedando el infante Fernando como primogénito del principado de Barcelona, con tan solo 9 años. Debido a la incapacidad, la tarea quedó asumida de facto por la reina consorte Juana, que se esforzó por concentrar el poder real de nuevo en el territorio catalán,

