
SANCHO DÁVILA Y DAZA, EL RAYO DE LA GUERRA
1547, río Elba Sancho Davila y otros siete hombres siguen a Cristóbal de Mondragón . Al otro lado de la orilla, los protestantes han desmontado el puente de barcas, han incendiado las embarcaciones y están sometiendo a las tropas del duque de Alba a una lluvia de plomo y fuego, impidiendo el avance español. El agua está fría y oscura, y les llega hasta el cuello, lo que hace que los nueve hombres lleven espadas y arcabuces por encima de las cabezas para que no se empapen mientras las balas silban por encima. El trayecto es peligroso, pero Mondragón ya






