
EL CRISTO DE LA BUENA MUERTE
El Cristo de la Buena Muerte y Ánimas original, esculpido por Pedro de Mena, uno de los grandes imagineros del Barroco español en 1663, fue destruido en mayo de 1931 en el contexto de la quema de conventos, durante los disturbios anticlericales de la Segunda República en Málaga. La talla ardió en el incendio de la iglesia de Santo Domingo. Existe la leyenda de que parte de la imagen se salvó, pero la realidad fue que la talla fue calcinada, conservándose solo una pierna carbonizada. Desde 1.927, se llevaron a cabo una serie de contactos para vincular la Congregación de Mena y La




