
Santa Teresa y su “determinada determinación”
Si la Compañía de Jesús fue signo de modernidad dentro de las órdenes religiosas, El Carmelo se significó por una novedad particular: hasta ese momento no había ninguna orden monástica, mendicante que hubiese sido fundada por una mujer, ni que la segunda orden fuese anterior a la primera, es decir, la femenina a la masculina. Por este motivo, veremos en primer lugar a las monjas y en segundo a los frailes, siguiendo un orden diacrónico. Para conocer los hechos fundacionales de la orden, no hay mejor documento que el que dejó Santa Teresa en su libro Vida, en su Fundaciones
