
Fallece Claudio Coello (20 de abril 1693)
Se le considera el último gran pintor de la escuela madrileña del siglo XVII. Artista dotado de un gran dominio del pincel y excelente colorista, en su obra se advierte la influencia de los pintores venecianos, en particular Tiziano, a los que estudió en las colecciones reales. Se formó en Madrid con Francisco Ruiz, de quien heredó el gusto por las composiciones escenográficas y monumentales. En 1686 sucedió a Carreño como pintor del rey (ya trabajaba en la corte), y a partir de entonces realizó una cumplida serie de obras de temática religiosa que culminó en La adoración de la Sagrada Forma,
