
SAN MILLÁN DE LA COGOLLA
Dios mío y Redentor mío, que en el humilde y santísimo Millán os dignasteis presentar al pueblo cristiano un Protector y Abogado poderosísimo, a la vez que un dechado perfecto de todas las virtudes. Dignaos, Señor, concederme la gracia necesaria para hacer con la mayor devoción esta novena en honor de vuestro siervo tan distinguido y concededme que, inflamado mi corazón con la consideración de su santísima vida, me anime yo a imitar con fe y constancia sus admirables virtudes, haciéndome así digno y merecedor de su especial amparo y de vuestra infinita misericordia. Perdonad, Señor, las muchas imperfecciones con
