
Salónica, la capital de los sefardíes
Tras su expulsión de España, en 1492, los ladinos o judeoespañoles se dispersaron por diferentes puntos de Europa, norte de África y los Balcanes. Una buena parte recaló en la ciudad de Salónica, actualmente en el norte de Grecia, y que entonces formaba parte del Imperio Otomano. Allí se consolidó la mayor comunidad sefardí (del nombre de Sefarad, con el que en la Biblia se designa a España) y la más influyente del mundo, hasta el punto de que los sefardíes eran la población mayoritaria en la segunda ciudad más rica del Imperio Otomano, solo por detrás de Estambul. Aunque
