
Inicio del asedio de Melilla (9 de diciembre de 1774)
En 1767, España y y el Sultán de Marruecos, Mohammed II, firmaron un acuerdo de Paz y Amistad que significó un aumento muy significativo del comercio entre ambas naciones. Los ingresos derivados de este comercio fueron utilizados por el Sultán, fundamentalmente para adquirir material bélico. En el imaginario musulmán, todo el territorio africano que bordeaba el Mediterráneo, debía estar bajo su dominio, dentro de una lógica territorial. En 1769, habían conseguido un notable éxito, cuando Portugal abandonó Mazagan, la última plaza cristiana en la costa atlántica, dentro del territorio marroquí. En 1773, el sultán Mohammed II, envió al comandante de

