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Cortés conquista Tenochtitlan (13 agosto 1521)

  • Manuel de Francisco
  • 17/08/2026
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El 13 de agosto de 1521, Hernán Cortés puso Estandarte de la Virgen de los Remedios en la cúspide del templo de Huitzilopochtli, en el corazón de Tenochtitlan, actual centro histórico de la Ciudad de México, después de casi tres meses de asedio. Tenochtitlan era la capital de imperio mexica y su caída supuso el derrumbe político de dicho imperio y la conquista de todo el territorio sin posterior resistencia militar.

Huitzilopochtli

Aparentemente es una contradicción la dificultad que tuvo Cortés para conquistar Tenochtitlan y la facilidad con que después se hizo con el control del resto del territorio. Las razones son tanto geográficas como políticas y vamos a tratar de dar algunos datos que arrojen un poco de luz en el acontecimiento.

Empecemos con la situación geográfica. La capital del imperio mexica estaba situada en interior del lago Texcoco. La fundación se había realizado en un islote rocoso al cual solo podía accederse por medio de embarcaciones, pero como en aquel lugar el lago era de poca profundidad, el centro original, quedó como centro ceremonial y administrativo, entre otras razones porque era el único lugar donde se podían construir edificios en altura. El resto de la ciudad se había ganado al lago a base de un sistema mixto de palafitos y de aportes de tierra de las orillas.

Tenochtitlan

La superficie total cuando llegaron los españoles era muy grande para los parámetros europeos. Con sus 13,5 km², superaba con creces a París, una de las mayores urbes en Europa, que tenía 4,4 km² y tan solo había otra ciudad europea que pudiera comparase y esta era Estambul, que con sus 15 km² albergaba una población de 200.000 habitantes. Sin embargo, la comparación es engañosa. Estambul estaba construida cerca del mar, sobre un terreno rocoso y bajo las directrices de la tecnología romana, que imponía severas reglas para el manejo del agua potable y la evacuación de las fecales. El suelo de Tenochtitlan no soportaba edificios de más de una planta salvo en el reducido espacio del islote original y la ausencia de sistema de tratamiento de aguas fecales hacían del lugar un bello paraje pero que no debía ser muy salubre. Probablemente su población no superaba los 80.000 habitantes.

Para abastecer las necesidades diarias de la población, se habían establecido tres fuentes de suministros de alimentos. La ciudad estaba plagada de pequeños huertos urbanos y cultivos de algas acuáticas, estas no bastaban para cubrir las necesidades y para ello se transportaban grandes cantidades por medio de canoas de transporte y por vías terrestres sobre calzadas artificiales construidas sobre el lago aprovechando su poca profundidad.

La visión que tuvieron los hombres de Cortés debió ser la de un enorme jardín en medio de tranquilas aguas. Un paraíso.

Volvamos a la estructura política del Imperio Mexica. En la práctica los mexicas habían implantado un sistema fiscal, mediante el cual se aseguraban la llegada de bienes y servicios de las regiones dominadas. Esta extracción se aseguraba bajo la base de un sistema de terror y de violencia institucionalizada que incluían guerras rituales donde el botín consistía casi exclusivamente en prisioneros que después eran sacrificados a sus dioses, principalmente a Huitzilopochtli, dios de la guerra y el Sol. Su objetivo no era transmitir o implantar su cultura, solo estaban interesados en la obtención de las rentas. Además, el territorio dominado no era homogéneo. En el mismo centro, en Tlaxcala, había una confederación de cuatro señoríos que nunca pudieron ser dominados por los mexicas. Tenochtitlan, más al sur, era un señorío estratégico en la ruta hacia el sur que conservó su autonomía. El conjunto era políticamente frágil por definición.

Hernán Cortés supo ver rápidamente las debilidades de una civilización basada en el terror y consiguió el apoyo formal de Tlaxcala y de Tenochtitlan, después de conseguir algunas victorias militares sobre ellos y basándose en el espíritu de revancha de ambos señoríos, que deseaban vengarse de decenas de años de extracción económica y humana.

De ahí consiguió Cortés los miles de soldados necesarios para acometer su empresa, pero no disponía de los suficientes medios como armar a sus aliados ni el tiempo necesario para adiestrarlos. Por otro lado, el asalto de Tenochtitlan era muy difícil ya que las calzadas de acceso eran fácilmente defendibles y tampoco se podía vencer a la ciudad por hambre y sed, por encontrarse sobre un lago de agua dulce y ser fácilmente provisionable mediante la inmensa flotilla de piraguas dispuestas a llevar alimentos desde las orillas del lago Texcoco que todavía obedecían las órdenes del emperador mexica.

Canoas texcocanas

La solución fue mixta. Por un lado, la construcción de 13 naves de poco calado, de poco más de 15 metros de largo y 3 de ancho, pudiendo transportar a unos veinte hombres, pero capaces de ser armadas con pequeñas piezas de artillería y dotadas de velas, lo cual fue crucial. El montaje de esta flotilla fue realizado en tiempo récord y fue de por sí una pequeña proeza técnica. Afortunadamente, entre los hombres de Cortés estaba Martín López, maestro de ribera y que reclutó a los carpinteros navales que siempre había en las expediciones marítimas. La construcción no podía realizarse en las orillas del Texcoco y se decidió hacerlo en el rio Zahuapan, en el territorio amigo de Tlaxcala. Las navecillas fueron desmontadas, transportadas a hombres de indígenas aliados y trasladadas a orillas del Texcoco. Ahí se construyó un canal de 3 km de largo para permitir botar las naves y servir de protección en caso de ataque enemigo y sitio seguro de aprovisionamiento.

Esta pequeña armada, en poco tiempo desbarató a los miles de canoas de guerra que los mexicas les lanzaron, debido a su mayor velocidad y su armamento. A partir de este momento, Tenochtitlan quedó casi aislada de la orilla sin posibilidad de poder suministros ni refuerzos por agua.

Guerreros mexicas

Simultáneamente, se bloquearon las calzadas y destruyeron los acueductos que suministraban agua potable. Los mexicas no morirían de sed, pero las enfermedades provocadas por ingestión de agua del lago aumentaron de forma exponencial.

Cortés y Cuauhtémoc

Los mexicas no eran tontos y pronto aprendieron tácticas para oponerse a sus enemigos. Contra los bergantines, clavaron por la noche, troncos de árbol por donde sabían que podían transitar las naves dificultando su navegación. Eran el equivalente neolítico de las minas actuales. Contra las tropas terrestres, utilizaron trampas que provocaban heridas en caballos y soldados, emboscadas nocturnas y la técnica de las falsas retiradas para contraatacar a los que se creían victoriosos. Los ribereños estaban acostumbrados a un Imperio que durante años les había sometido con dureza y no acaban de creer en la victoria final de los nuevos llegados y pesar de los esfuerzos de los bergantines, nunca se pudo bloquear por completo la llegada de canoas con suministros debido a que el perímetro a proteger era enorme.

Hernán Cortés tuvo que batallar durante tres meses contra todos estos problemas, pero, como hemos dicho al principio, finalmente consiguió ondear el estandarte de la Virgen de los Remedios. El emperador Cuauhtémoc trató de huir por su cuenta. Había llevado a su pueblo en una lucha sangrienta, pero al final una nave española al mando de García Holguín interceptó la flotilla de unas decenas de canoas que le transportaban a él a su familia y un tesoro personal con el que pretendía escapar.

Pero después de una resistencia numantina de este calibre, ¿Como es posible que no hubiera resistencia posterior en el resto del Imperio Mexica? La respuesta la hemos apuntado anteriormente. Una organización humana no se puede sustentar sobre el terror. En cuanto pudieron, los grupos y etnias que habían sido oprimidos por los mexicas se pusieron a las órdenes de los recién llegados. No es que no tuvieran ni la tecnología ni los medios de oponerse, es que estaban hartos de ser carne de sacrificio para unos dioses sedientos de sangre humana.

Manuel de Francisco Fabre

https://es.wikipedia.org/wiki/Sitio_de_Tenochtitlan

http://www.motecuhzoma.de/start-es.html

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Manuel de Francisco

Ingeniero Industrial Superior, especialidad Química por la ETSIIB
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