
España, año 75
Me siento en el suelo, muy cerca de la tele, tan cerca que mi madre dice que me voy a quedar bizco, pero no me muevo. Tengo las piernas cruzadas, las manos apoyadas en las rodillas y el corazón latiéndome rápido. En la tele aún está terminando el programa anterior, pero yo ya estoy preparado. Mi padre dice algo desde la cocina y le digo que no hable, que ya empieza. Y entonces ocurre.
“¡¡¿CÓMOOO ESTÁN USTEDEEEES?!!”
Y yo me enciendo por dentro, emocionado. Me levanto de golpe, doy una palmada, me río, me vuelvo a sentar. El salón ya no es el salón, ahora es una carpa enorme, con luces de colores y olor a serrín. La tele es un circo y ellos —Gaby, Fofó, Miliki— se dirigen a la cámara y me miran directamente a mí.
Me olvido de los deberes, del cole, de todo. Sólo existen ellos y yo, y la sonrisa que me dibuja en el rostro al escuchar la canción:

<<Hola Don Pepito, hola Don José…>>
Y mientras suenan las primeras notas, pienso que este es el mejor momento del día. Que ojalá dure mucho. Que ojalá no se acabe nunca. Porque cuando ellos preguntan “¿Cómo están ustedes?”, yo siempre estoy bien.
EL PERSONAJE

Alfonso Aragón Bermúdez nació el 8 de febrero de 1923 en Ulea (Murcia), donde su familia de artistas circenses se encontraba de gira, pasando su infancia en el madrileño Puente de Vallecas. Hijo del payaso Emilio Aragón Foureaux, “Emig”, y de la acróbata Rocío Bermúdez, a finales de los años treinta, junto a sus hermanos Gaby y Miliki, comenzó a actuar en el Circo Price.
Tras la Guerra Civil y la muerte de su padre, los hermanos emprendieron una etapa decisiva en México, Cuba, Puerto Rico, Venezuela, Estados Unidos y Argentina. Fue allí donde perfeccionaron su estilo: humor blanco, canciones pegadizas y juegos de palabras.
Fue en Cuba donde nacieron los hijos de Fofó, entre ellos Fofito, que más tarde se uniría al grupo. En Argentina alcanzaron una popularidad extraordinaria, con programas de televisión, giras multitudinarias y películas como Había una vez un circo.
TVE

En 1972, los Aragón regresaron a España. Televisión Española les ofreció un espacio que pronto se convertiría en fenómeno: El gran circo de TVE. El país entero se paralizaba cuando sonaba la sintonía de “Había una vez un circo”.
“Había una vez un circo que alegraba siempre el corazón…”
Fofó, personaje ingenuo y amable, conectó con una generación de niños a través de canciones como “Susanita tiene un ratón”, “La gallina Turuleca” ,“Hola Don Pepito”, “El auto de papá” o “Cómo me pica la nariz” .
Tengo un defecto en la nariz que es muy molesto
que me sucede igual en Vigo que en Madrid.
No sé porque cuando me pongo muy nervioso
me da un picor irresistible en la nariz.
Si en el colegio hay un examen importante
o por las notas me regaña mi papá,
me da enseguida ese picor tan excitante
que por desgracia siempre me hace estornudar.
1976

En 1976, en pleno éxito, Fofó enfermó: una transfusión tras una intervención quirúrgica le contagió hepatitis B, una enfermedad entonces poco comprendida y difícil de tratar. Murió el 22 de junio de 1976, a los 53 años.
<<El popular payaso Fofó falleció ayer en Madrid, causando honda impresión en el público infantil y en el mundo del espectáculo.>> (ABC, 23 de junio de 1976)
“La muerte de Fofó ha conmocionado a varias generaciones que crecieron con su humor blanco y su música.” (La Vanguardia, 23 de junio de 1976)
El entierro en Villa de Vallecas congregó a una multitud que desbordó las calles.
<<Nunca se había visto tanta gente en un entierro en Vallecas.>> (Pueblo, 24 de junio de 1976).
<<El sepelio de Fofó se convirtió en una manifestación de cariño popular.>> (Ya, 24 de junio de 1976)
MEMORIA COLECTIVA
Tras su muerte, el programa continuó con la incorporación de Fofito y más tarde Milikito, pero la figura de Fofó quedó fijada como símbolo de una época. Estatuas, homenajes, reediciones musicales y documentales han mantenido viva su memoria.
En Madrid se encuentran varios homenajes. El más emblemático es la estatua de bronce del Parque de la Elipa, en el distrito de Moratalaz. Inaugurada en 1996, muestra a Fofó en su característico atuendo. A pocos kilómetros, en el Puente de Vallecas, se encuentra el Parque de Fofó.

En Ulea (Murcia), su localidad natal, hay una placa en su honor:

«Aquí, debajo de este puente, nació el 7 de febrero de 1923 Alfonso Aragón Bermúdez «FOFÓ». Payaso universal que llevó la alegría a los niños de todo el mundo. Homenaje de su pueblo natal. Ulea.»
En Murcia capital hay un parque y una estatua en su honor.
En Elche (Alicante), el Parque Municipal alberga otra estatua dedicada a los payasos de la tele, con Fofó como figura central, y en Albox (Almería), un monumento colectivo honra a Gaby, Fofó y Miliki.
El recuerdo de Fofó sigue muy presente en países donde el trío alcanzó enorme popularidad: en Buenos Aires, teatros y centros culturales conservan placas y fotografías de sus actuaciones, y no es raro que exposiciones temporales recuperen su legado televisivo. Por su parte, en La Habana, donde la familia Aragón vivió y trabajó durante años, el Museo del Circo conserva imágenes, objetos y referencias a su paso por la isla.

Ricardo Aller Hernández
FUENTES:
*https://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_Arag%C3%B3n_Berm%C3%Badez
*https://www.orm.es/programas/plaza-publica/profetas-en-su-tierra-de-ulea-alfonso-aragon-fofo/
