
EMETERIO CUADRADO DÍAZ
Como en la mayoría de los casos , el descubrimiento del yacimiento de El Cigarralejo fue totalemnte fortuito. Ocurrió yendo el que escribe camino de una finca sita en la margen derecha del río Mula, aguas debajo de la presa de La Cierva. Desde la caballería que me llevaba a sus lomos vi brillar al borde del sendero que cruzaba la colina conocida como piedra Plomera, y que nosotros seguíamos, un tiesto rojo brillante. Pedí al que me acompañaba que lo cogiera, comprobando que se trataba b de un trozo de cerámica del tipo terra sigilata. Supuse que por las
