
El mandato de Almanzor. Consolidación del poder (II)
Almanzor supo desembarazarse de todos los posibles enemigos que se le aparecieron, primero lo hizo con el antiguo hayib Al-Mushafi y luego con su suegro Galib, que había conseguido de Al-Hakam II el título de “príncipe de las dos espadas”, que equivalía a la categoría de generalísimo. Buscó entre los enemigos de Galib a quien le pudiera prestar apoyo, para ayudarle a para acusar a Galib de traición al Estado. Para esto se alió con un emir bereber que era totalmente hostil al general. A través de éste, consiguió atraerse a Córdoba a un grupo de seguidores y fue capaz









