La Tuna

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Madrid, 11 de diciembre de 1965.

Hoy el Corral de la Morería, sita en el número 17 de la calle de la Morería, en el barrio de la Morería del Madrid de los Austrias, es un hervidero de gente, con el público abarrotando la sala al reclamo de la actuación de Marisol junto a la tuna de la Facultad de Medicina, en una actuación que promete ser memorable.

Hace rato que la joven anda por el tablao, saludando a conocidos y personalidades. En uno de esos momentos, el fotógrafo Olegario Pérez de Castro, encargado de realizar el reportaje fotográfico, inmortaliza un momento para la historia cuando la cantante saluda a Mariola Martinez Bordiu, madrina de los alumnos del tercer curso de la Facultad madrileña de Medicina.

Por fin llega el momento. Se hace el silencio y las luces se atenúan mientras, de fondo, se escucha el rumor de laudes y guitarras. No tarda en aparecer la estrella de la noche, vestida con un sencillo vestido negro, bien escoltada por los tunos. Resuenan entonces los instrumentos y una voz dulce comienza a cantar Estudiantina madrileña.

Por la calles de Madrid.

bajo la luz de la luna,

de Cascorro a Chamberí

pasa rondando la Tuna.

Su alegría y buen humor

son en la noche abrileña

como un requiebro de amor

a la mujer madrileña.

Asómate, asómate, al balcón

carita de azucena,

y así verás que pongo en mi canción

suspiros de verbena.

Adórnate ciñéndote un mantón

de la China,

la China,

Arrimaté, asómate al balcón

a ver la estudiantina.

¿QUÉ ES LA TUNA? SU ORIGEN

En general, una tuna es una agrupación de estudiantes universitarios que, portando la vestimenta antigua de la universidad, se caracterizan por cantar y tocar instrumentos de cuerda y percusión.

En 1212, bajo el reinado de Alfonso VIII, se fundó en Palencia el primer «Studium generale«, precedente de lo que más tarde serían las Universidades. A estos Estudios Generales y a los que sucesivamente se crearon, acudían jóvenes de toda condición entre los que surgieron los sopistas, predecesores de los actuales tunos.

LOS SOPISTAS

Los sopistas eran estudiantes pobres que con su música, simpatía y con una cuchara y tenedor de madera, recorrían figones, conventos, calles y plazas a cambio de un plato de sopa y unas monedas que les ayudaban a costear sus estudios.

Salamanca parece, niña, tu calle,

porque siempre la llenan los estudiantes.

Las primeras referencias escritas sobre la tuna las encontramos en el Concilio de Valladolid de 1228, donde se establecieron  prohibiciones para que los estudiantes «…no sean en compañas do estén joglares et trasnochadores, et que excusen de entrar en las tabernas…». Años más tarde, en 1300, apareció en el Liber constitutionem de la Universidad de Lérida la prohibición de realizar rondas nocturnas, condenando a quien lo hiciera con la pérdida de los instrumentos por alterar el silencio y descanso de la ciudad.

Sería en el siglo XVI cuando se formaron las tunas tal y como hoy las conocemos: los sopistas se acogieron a la Instrucción para bachilleres de pupilos (1538), una norma que ofrecía vivienda a los estudiantes que no pudieran costearla. En ellas no podían mezclarse estudios diferentes y eran dirigidas por los estudiantes más antiguos, a los que se llamaba «bachilleres de pupilos», pues además debían apoyar en sus estudios a los bobos, o estudiantes nuevos.

(Los sopistas) no querían ver libro, ni atender a lo que habían venido a la Universidad; jamás se les caían las guitarras de las manos, daban mucho entretenimiento, cantaban muy bueno sonetillos y siempre tenían de nuevos, y los sabían hacer muy bien y pasar el instrumento (La vida del Pícaro Guzmán de Alfarache)

ETIMOLOGÍA

Si de verdad le cuento, / aunque siempre vengo y voy, / no sé dónde voy ni vengo, / que es lo que en frase escolar / se llama tunar (¿Quién hallará mujer fuerte? Calderón de la Barca 1672)

Existen muchas versiones del origen de la palabra. Para algunos deriva de la palabra ‘tunar’ o ‘correr la tuna’, que significa «llevar una vida viajera, vagabunda, tocando y cantando; algunos opinan que procede de la expresión francesa roi de Thunes (rey de Túnez), un apelativo utilizado para designar a “líderes de vagabundos”, mientras otros creen encontrar la fuente en palabra “atún”, por la naturaleza migratoria de estos peces y el carácter ambulatorio de los Tunos(trabajadores estacionales que se desplazaban hacia el sur durante la temporada del atún). O quizás provenga de la palabra “tunante”, por su tendencia a hacer ruido mientras se dormía, e incluso de la locución latina tonare (sonido).

COSTUMBRES Y TRADICIONES

*La ronda.

El rondar formaba parte de las habilidades que todo caballero debía dominar para conquistar los favores de la dama pretendida, cubriéndose con capa y montera:

De capa y gorra: se dice del que va de rebozo sin el traje propio de su estado y condición; lo que es más común en las Universidades donde salen los estudiantes y colegiales con capote y montera para no ser conocidos a divertirse y pasearse acompañados al campo (Dicc. de Autoridades).

En ocasiones la conquista de la mujer amada suponía no pocos peligros:

–(…) y los Orfeos de la maesa, reparando la primera invasión con las guitarras, hacen una fuga de cuatro o cinco calles…«. (El Diablo Cojuelo)

          Existen diversos tipos de rondas, la que se realiza a las damas en busca de sus favores, a las madres como muestra de cariño o la Virgen.

El Pasacalles es una de las parte más vistosas de la Ronda, donde la tuna desfila con ritmo por debajo del balcón de la mujer a rondar, mientras entona canciones llenas de ritmo en dos o tres filas, ejecutando vistosas coreografías. Una vez concluido el pasacalles, los tunos se sitúan bajo la  balconada. Una vez invitados a subir se procede a la presentación de las damas rondadas, tras lo cual, proseguirán las canciones y cantos intercalados con los caldos preparados al efecto.

*La iniciación. Una de las tradiciones más arraigadas en el mundo de la tuna es el periodo de aprendizaje, una costumbre heredada de los orígenes mismos de la tuna: jóvenes estudiantes que acudían a la Universidad y que se ponían en tutela de los veteranos para conocer los secretos y destrezas a cambio de prestarles ayuda en sus menesteres.

Verdad dice éste, que me cumple avivar el ojo y avisar, pues solo soy, y pensar cómo me sepa valer (Lazarillo de Tormes).

*El espíritu aventurero

En sus viajes y andanzas, los sopistas acostumbraban a juntarse, formando cuadrillas, tomando la vida como una aventura.

Pasaba en el desorden de los viajes muchos días y, por la noche, era el primer convidado a los bailes, los saraos y las bodas de todas castas. Entretenía a los circunstantes con la variedad de muchas bufonadas y tonterías, que se dicen vulgarmente habilidades, y aventajaba en ellas a cuantos concurrían en aquellos tiempos a reclamo de tales holgorios y funciones.  (Diego de Villarroel)

Fruto de los viajes de los pícaros por toda Europa en los siglos pasados, la tuna se extendió por Europa e América.

Con carácter general, la indumentaria del tuno está compuesta de capa o manteo, jubón con un abullonado en los hombros denominado «faroles, camisa blanca con botones o cordeles, como parte de abajo los gregüesco, el cervantino o calzón corto, unas calzas y la beca, que es lo que identifica a cada tuna y varía su color de acuerdo a la facultad a la que pertenezca según la tradición española: rojo para Derecho, azul turquí para Ciencias, amarillo para Medicina, azul celeste para Filosofía y Letras, morado para Farmacia, verde para Empresariales, naranja para Economía… La beca se entrega al tuno por sus compañeros cuando estos consideran que ha alcanzado el grado suficiente de conocimientos musicales y veteranía suficiente. El acto en el que se entrega la beca es llamado «bautizo».

          La primera representación iconográfica de un tuno se encuentra en la parte inferior del pasamanos de la escalera del Rectorado de la Universidad de Salamanca. Es una pequeña talla que lo muestra con capa, bicornio decorado con cuchara y tenedor y un instrumento de cuerda similar a una bandurria. En las representaciones del siglo XVIII aparecen vestidos con calzón corto, jubón y capa, y bicornio.

Otra prenda importante en la indumentaria del tuno o la tuna es la capa que es una prenda de vestir larga y suelta, sin mangas, abierta por delante, que se lleva sobre los vestidos, y sirve para proteger del frío, al tiempo que representa simbólicamente la condición de viajero infatigable y de galán.

Sobre la capa el tuno exhibe las ciudades que ha recorrido en sus correrías y las cintas multicolores bordadas con dedicatorias cariñosas por mujeres.

Llevo diez cintas prendidas en mi capa de estudiante, diez ilusiones, diez sueños que van flotando en el aire.

          En cuanto a la música, los instrumentos actuales de la tuna son los llamados de pulso y púa: laúd, guitarra, bandurria y la pandereta. Anteriormente eran la vihuela, de péñola o de arco, tal y como se recoge en el Libro del Buen Amor.

La melodía la crean las voces y los cantos, que se apoyan en la bandurria (primera voz) y el laúd español (segunda voz).

Además de los instrumentos básicos, también se emplean otros como el timple canario, la bandola, el charango, el cuatro venezolano, tres cubano, cuatro puertorriqueño, la vihuela mexicana, el acordeón, la mandolina, , el bandoneón, la quena y la flauta traversa, según las costumbres.

El repertorio de la Tuna es sobre todo canción estudiantil, empezando por el género propiamente que es la canción de ronda, que aparece desde las primeras canciones líricas europeas y que tiene su versión en la música popular.  Desde sus inicios abarcan temas de temática estudiantil, como los amoríos, desamores, juergas, andanzas nocturnas, viajes y el sentimiento de hermandad entre los miembros de la Tuna.

Mocita dame el clavel,

Dame el clavel de tu boca,

Que pá eso no hay que tener

Mucha vergüenza ni poca.

Yo te daré el cascabel,

Te lo prometo mocita,

Si tu me das esa miel

Que llevas en la boquita.

LA TUNA EN LA LITERATURA

Un escolar la rimó, que siempre dueñas amó(las cintas que penden sobre la capa del tuno son ) una por cada conquista amorosa, una por cada mujer.). (Razón de amor y denuestos del agua y el vino)

El Arcipreste de Hita compuso más de una decena de pliegos de cantares para escolares, de los que cantan ciegos, e otros, para escolares que andan nocherniegos. E para muchos otros por casas andariegos Fize algunos cantares

Además, en el «Libro del buen amor» hace referencia al carácter mendicante de estos estudiantes:

Señor dat a escolar que vos viene a demandar. Dat limosna o ración faré por vos oración.

en el cortejo que sale a rescibir a Don Amor : la guitarra morisca, el corpudo alaut, la reciancha bandurria, el panderete (que) con sonajas de azófar faze dulce sonete.

La literatura del Siglo de Oro refleja en sus novelas las andanzas picarescas de las estudiantinas a través de la pluma de Cervantes (por ejemplo, en el entremés La cueva de Salamanca), Lope de Vega o Francisco de Quevedo.

Viva el compañero, y sea admitido en nuestra amistad; goce de las preeminencias de antiguo; pueda tener sarna, andar manchado y padecer el hambre que todos! (Historia de la vida del Buscón).

Durante los siglos XVIII y XIX la tuna quedó reflejada en sainetes y revistas de estilo costumbrista, así como en las crónicas de muchos viajeros, tal y como hizo el barón de Davillier, en su «Viaje por España» (1862) o Gustavo Doré a través de sus ilustraciones.

LA TUNA Y EL CINE

Marisol, Rocío Durcal, Joselito…La tuna ha acompañado a varias generaciones a través de diversas películas.

Desde la década de 1960 Marisol realizó diversas grabaciones con la tuna, como la realizada por el sello Zafiro en 1964 con la Tuna de la Facultad de Derecho de Madrid.  En 1964 apareció «Marisol interpreta canciones de la Tuna» y del mismo año es «Marisol canta con la Tuna de Madrid», en el que se incluye un conjunto de canciones como Clavelitos, Estudiantina madrileña, Coimbra, Lisboa Antigua, Embrujo de la marisma, La mantilla y el zajón, Las cintas de mi capa, Tuna compostelana, Una casa portuguesa, Lavanderas de Portugal, Yo tengo un jardín y Adiós barquito pesquero.

Por su parte, Rocío Durcal mantuvo también una estrecha relación con la tuna. Así, en la película Acompáñame aparece junto a Enrique Guzmán y una tuna cantando Estudiantina canaria. Su última relación con la Tuna fue cuando fue nombrada Madrina del XV Certamen Internacional de Tunas Costa Cálida, que organiza la Tuna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia desde 1988.

Por último, Joselito cantó en «Escucha mi canción» la canción Clavelitos junto a la Tuna.

Ricardo Aller

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2 thoughts on “La Tuna”

  1. Muy interesante. La tuna me hace recordar con ternura mis años juveniles y aquella vez que me rondaron. Fue emocionante.

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