El arte virreinal cuzqueño, mestizaje español e indio

Si te gusta, compártelo:

La civilización del continente americano por parte de España llevó aparejado no sólo el mestizaje racial, sino también de hábitos y costumbres y cómo no, del arte. Uno de los mejores ejemplos de ese mestizaje es la pintura cuzqueña, estilo singular que arraigó bien pronto, después de la conquista del Tahuantinsuyo, en 1534, por parte de Francisco Pizarro. Los artistas nativos se dejaron seducir por el arte traído por los españoles, pero bajo su influencia, supieron imprimirle un carácter propio. De todo ello, se hace eco la exposición que ha acogido el Museo de América de Madrid, con una cuidada selección de 60 piezas. Se trata de la primera exposición monográfica en nuestro país de la que fuera la antigua capital del imperio inca, que ha sabido conservar a lo largo de estos casi cinco siglos su entrañable sabor colonial, frente a la megalópolis en que se ha convertido la capital —sobre todo, a partir de los años de Terror, causados por la banda terrorista Sendero Luminoso—, Lima, la Ciudad de los Reyes que fundara el conquistador extremeño.

Cuzco

Durante el Virreinato del Perú, Cuzco fue uno de los principales centros artísticos y religiosos de América, gracias a su profusión de iglesias, conventos e incluso hogares, ornamentados con esa pintura tan personal, que además de su valor artístico, servía también para catequizar a los fieles. Todas esas obras, a menudo anónimas, se realizaron en talleres locales.

La muestra, comisariada por Francisco Montes, ha contado con la colaboración de la Fundación Thoma de Estados Unidos y que conserva una de las mayores colecciones de arte virreinal del mundo; la Embajada del Perú en Madrid y la Fundación Obra Pía de los Pizarro. También han contribuido con fondos el Archivo General de Indias, la Biblioteca Nacional de España, el Museo del Prado, el Museo Arqueológico Nacional, el Museo Nacional de Antropología, el Museo de Bellas Artes de Sevilla y el Museo del Greco, así como diversos conventos, parroquias y catedrales andaluzas.

Quero

Además de las pinturas, se exponen también textiles con símbolos andinos, plata labrada con iconografía de aves —metal procedente de la cercana mina de Potosí—, o piezas de madera como los queros, vaso ceremonial del sur de los Andes.

El terremoto de 1650 devastó la ciudad de Cuzco, tras lo cual se acometió una intensa reconstrucción arquitectónica y artística. Al poco llegó el obispo Manuel de Mollinedo y Angulo, con su valiosa colección de pintura europea, que sirvió de inspiración para los numerosos talleres locales, que imprimieron a las obras que salieron de los mismos su sello y personalidad propios. Este periodo coincidió, además, con un auge económico a través del Camino Real, generando una producción de obras tan abundante, que ya en el siglo XVIII alimentó la exportación hacia destinos cercanos, fundamentalmente Chile Argentina.

Bernardo Bitti

Es clara la influencia de artistas como Francisco de Zurbarán y su tenebrismo, entre otros, pero la decisiva fue la del pintor italiano Bernardo Bitti, quien, a partir de 1583, introdujo en Cuzco una de las corrientes de moda, el manierismo, es decir, el tratamiento de las figuras de manera un tanto alargada. En sus dos estancias en la ciudad, a Bitti le encargaron la realización del retablo mayor de la iglesia de su Orden, los jesuitas, para reemplazar el que había sido destruido en el terremoto.

También pintó algunas obras destacadas como son La Coronación de la Virgen —hoy en el museo de la iglesia de La Merced—, o la Virgen del pajarito, ésta última, en la catedral.

Otro destacado ejemplo del manierismo cuzqueño es el pintor natural de Lima, Luis de Riaño, discípulo del italiano Angelino Medoro, el principal exponente de hecho del arte local, entre los años 1618 y 1640, gracias entre otras obras a los murales del tempo de Andahaylillas. También hay que reseñar al muralista Diego Cusi Huamán, por sus trabajos en las iglesias de Chinchero y Ucros, y a otros artistas como Basilio Santa Cruz, Antonio Sinchi Roca Inka o Marcos Rivera.

Jesús Caraballo

62 Visitas totales
52 Visitantes únicos
Si te gusta, compártelo:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *