
Primeras herejías en Hispania (siglo IV): arrianismo y priscilianismo
Para conocer y estudiar una herejía resulta conveniente saber cuál es el origen de ella, por lo tanto, conviene conocer la reflexión con hizo San Pablo: “En primer lugar, he oído que cuando os reunís en asamblea, hay divisiones entre vosotros, y en parte lo creo; porque es inevitable que haya divisiones entre vosotros, para que se muestre quienes de vosotros sois los auténticos” (I Co 11,18-19). Ya en el siglo II surge un gnosticismo cristiano que promovía tener un conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas divinas. Se debió a Marción, que rompió con la Iglesia de Roma para




